viernes, 10 de octubre de 2014

El café, ¿es bueno o malo?

El café es una bebida sometida a numerosos estudios no exenta de cierta polémica. Los nutricionistas siempre dicen que no hay alimentos buenos ni malos, y que por tanto el que sea perjudicial o beneficioso dependerá del consumo que haga cada persona y de su organismo. Así nos lo ha ratificado el doctor Ángel Gil, presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT), quien asegura que si bien el café tiene compuestos beneficiosos para el organismo,  principalmente sustancias antioxidantes, es la cafeína, como elemento estimulante, la que debe controlarse y de la que hay que limitar el consumo.

300 mg de café al día es lo que se recomienda

De la misma opinión es la doctora Virginia Vicario, endocrino, dermatólogo y médico-estético de Clínicas Vicario, quien explica a Claves de Mujer que el café como cualquier otro alimento tiene sus propiedades, pero si lo tomamos en exceso es un excitante del sistema nervioso. "De hecho, también un exceso de café al día puede llegar a provocar úlcera de hiato, de páncreas y otras alteraciones orgánicas. Si sabemos dosificar la cantidad de forma equilibrada o prudente, nos puede beneficiar. Un café por la mañana al levantarnos nos despeja y nos da ese punto de energía que es tan necesario al empezar el día. La cafeína que lleva el café también sabemos que es muy beneficiosa para la celulitis, pero claro, aplicada en cremas con fórmulas magistrales y de forma tópica."

La moderación es la clave, por tanto, al consumir esta bebida. De hecho, tal y como se afirma en la página de la European  Food Information Council (EUFIC) "un consumo diario moderado de cafeína, de hasta 300 mg, no tiene que presentar un riesgo para la salud, siempre que se tengan unos hábitos de vida sanos (en cuanto a la alimentación, al consumo de alcohol y de tabaco, al ejercicio, etc.)." 
La cantidad de cafeína que contiene cada café dependerá del tipo del mismo. Según nos explica Marino Petracco, científico del café de Illy (Italia), a la hora de prepararlo, un mayor tiempo de contacto con el agua tiene como resultado una bebida con más cafeína. También algunos expertos aseguran que no es lo mismo consumirlo recién hecho, que tiempo después tras haberlo conservado en la nevera, por ejemplo, ya que parte de sus propiedades pueden verse disminuidas.

La cafeína en la sangre
En cualquier caso, cada persona tiene una sensibilidad distinta hacia la cafeína. Esta sustancia entra en el torrente sanguíneo y tarda una media de cuatro horas en ser expulsada por medio de la orina. Sin embargo, hay personas que metabolizan de forma más lenta la cafeína, y esto puede generar alguna complicación, según explican los expertos de Eufic. 

En este sentido, la doctora Vicario nos aclara que cada organismo es muy distinto y por lo tanto puede haber personas a las que la cafeína sólo de un café en ayunas les acelere de manera exagerada. "Incluso con un solo café si es muy fuerte, las personas sensibles con el sistema nervioso en alerta, suelen acusar mucho más la percepción de la cafeína, notando por ejemplo que el pulso se les acelera, un nerviosismo incipiente, sobre todo, a veces una intranquilidad que por supuesto no es aconsejable para nadie. En contrapartida, hay personas que pueden llegar a tomarse hasta seis cafés al día hasta de mala calidad y simplemente observan que les va bien para seguir el ritmo diario. Todos los extremos son malos, de manera que de forma general diremos que lo aconsejable es tomar un café por la mañana y si necesitamos tomar algún otro café que sea descafeinado. Hoy lo tenemos muy fácil porque podemos encontrar todo tipo de intensidades de café, incluso descafeinados con sabor muy intenso para los más cafeteros."

Variedades de café
De entre todas las variedades, Vicario nos aconseja el descafeinado porque carece de cafeína, la sustancia que es perjudicial. Pero hay otras alternativas, como el café de Malta, la achicoria… tan naturales como el propio café, y que además carecen de cafeína. También podemos alternarlo con un té, pero en este caso conviene elegirlo diurético, sin teína. Todos estos productos alternativos, al igual que el propio café, no engordan ni adelgazan, y por supuesto tomados en un momento de sensación de hambre a media mañana o media tarde, ayudan a quitar el apetito.

Pesticidas en el café
Otro de los aspectos que suelen criticarse bastante del café es que sus plantas se suelen regar con numerosos pesticidas, sin embargo, el experto de Illy rebate esta crítica asegurando que "el cafetal realmente es una planta que no necesita mucha química, ya que la única plaga importante que aparece en algunos países es un hongo llamado la 'roya' del cafeto, que se combate rociando las hojas con tradicionales disoluciones de cobre. Además, el coste de los agrotóxicos es caro y generalmente se prefiere utilizar buenas prácticas agrícolas como la eliminación manual de las malas hierbas y la lucha integrada de insectos que atacan las plagas de forma natural."

Ventajas
No todo es negativo en la cafeína, tiene sus ventajas también. "Esta sustancia -comenta Petracco- tomada con moderación tiene efectos estimulantes, manteniéndonos alerta y ayudando a mejorar la concentración." Es más, el especialista asegura que la European Food Safety Autority declaró recientemente que la cafeína mejora el rendimiento deportivo, aumenta la capacidad de resistencia, y reduce la percepción de esfuerzo durante el ejercicio. 

Conclusión
El café, por tanto, al igual que el resto de los alimentos, no es ni bueno ni malo. Es una bebida que puede formar parte de la alimentación de una persona sana adulta, siempre que lo consuma de forma moderada.

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