martes, 28 de mayo de 2013

¿Qué hay detrás de los cosméticos?



La cosmética forma parte de nuestras vidas de una forma más amplia de lo que pensamos, sobre todo, porque ésta se suele vincular exclusivamente al maquillaje o las cremas faciales corporales. Sin embargo, esta industria abarca otros productos, como aquellos que están integrados en la higiene personal diaria: pasta de dientes, geles de baño, aftershave, desodorantes, perfumes... Por lo tanto, su espectro abarca a toda la población sin distinción de géneros y edades e interactúa con nuestra vida desde el principio hasta el final.

Así lo explicó Val Díez, presidenta de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), en un encuentro, Stanpa Beauty Experience, al que acudieron distintos medios de comunicación off y on line.

La desmitificación de ciertas creencias asociadas a este mundo fue abordado ampliamente en un taller donde se trataron asuntos controvertidos: parabenos, seguridad, alergias o tintes.



Parabenos


Díez relató que la falsa creencia de que esta sustancia es perjudicial para el organismo proviene de una investigación realizada en 2004 por una oncóloga que sin evidencia científica relacionó estos ingredientes, según ella presentes en los desodorantes, con el cáncer de mama que presentaban algunas mujeres.

“Tales conclusiones no tienen ningún tipo de soporte porque entre otras cosas los desodorantes carecen de parabenos. No obstante, tras darse a conocer esta afirmación se realizaron las investigaciones pertinentes y la Asociación Americana del Cáncer lo descartó. Hoy día no existe evidencia científica que relacione los parabenos autorizados en cosmética (metyl, -etyl, butyl y propyl) con la aparición de enfermedades como el cáncer y tampoco son tóxicos para las células humanas.
A raíz de toda esta paranoia muchas firmas, aún no habiendo usado nunca parabenos, decidieron anunciar que sus productos carecían de los mismos porque en ocasiones resulta más fácil lanzar un mensaje “más popular” que dar una explicación científica”.

Por otra parte, el uso de conservantes en los cosméticos es necesario ya que de este modo se los protege de la contaminación microbiológica durante su almacenamiento y posterior uso.



Seguridad


Este asunto también causa a veces ciertas alarmas, sin embargo en Europa podemos estar tranquilos, porque es uno de los lugares del mundo con la normativa más estricta en este sentido: “El grado de rigor es muy elevado”.

Resulta lógico pensar que a quienes más les interesa el que sean seguros los productos es a las marcas cosméticas, porque de no serlo además de que nadie los compraría entrañaría un riesgo para la salud que supondría la desaparición en el mercado de esa mercancía. ¿Dónde puede estar el peligro, entonces? Stanpa recomienda fijarse en la procedencia de los cosméticos. En el embalaje o producto debe especificarse la dirección del responsable en la Unión Europea. En el caso de que no aparezca, las garantías de seguridad estipuladas dentro de la UE desaparecen.

Al mismo tiempo, hay que sospechar sobre la seguridad de esos productos cuando se encuentran a la venta en un canal que no es habitual, es decir, una tienda de alimentación o un “todo a cien”, y no en una droguería o perfumería

Controlar este tipo de artículos es algo que no depende de Stanpa, pero su asesor jurídico comentó que colaboran con los cuerpos oficiales de seguridad formándoles para la identificación de cosméticos falsos o con ingredientes no reconocidos como seguros dentro de la UE.

Por otra parte, también se aclaró que aunque algunas industrias cosméticas adquieran determinadas sustancias en otros países fuera de las fronteras europeas o ubiquen sus fábricas en países orientales, esto no quiere decir que incumplan la normativa. El control y el rigor es el mismo independientemente de estas circunstancias.

Recordar también que el Reglamento 1223/2009 es el que unifica los requisitos y garantías para toda la UE en lo que a cosmética se refiere, y entra en vigor en su totalidad el 11 de julio de 2013.

Tintes


No dañan el cabello ni provocan su caída, porque no penetran en el cuero cabelludo.

La presencia o ausencia de amoniaco tampoco influye en este hecho, únicamente varía la forma de actuación del producto, porque en ambos casos se emplean los mismos colorantes, esto es, los pigmentos que proporcionan el color.

No existen tintes naturales, per se, el único tinte que se puede considerar natural o vegetal es la henna pura. El problema es que no dura, por ello se han desarrollado alternativas que ofrecen algo más de duración.

Alergias


Los productos cosméticos están testados alérgicamente, lo que no significa que ciertas sustancias puedan provocar reacciones en determinados individuos.

En ocasiones, se suelen confundir alergias con intolerancias, por ello ante la duda, lo mejor es acudir a un especialista y, desde luego, suprimir el uso de ese producto.

Datos


El sector de la perfumería y la cosmética en Europa es el más grande del mundo. Mueve más de 71.000 millones de euros al año. Tras él, se encuentra el mercado norteamericano y en tercer lugar el japonés.

España ocupa el top 5 de ese mercado en Europa (los expertos aseguran que nuestros hábitos de higiene tienen mucho que ver con esa posición). Es más, la cosmética española exporta más que importa, superando a sectores como el calzado o el vino.

En España, están presentes la práctica totalidad de las primeras firmas mundiales. Algunas de estas multinacionales tienen su planta de fabricación en suelo español. Es un sector en el que no hay crisis.

Altruismo


Así son los talleres de belleza de la Fundación Stanpa
Stanpa tiene además una Fundación cuyo programa “Ponte guapa, te sentirás mejor” es una iniciativa que no puede obviarse. Lleva un año de implantación y consiste en poner la belleza y el cuidado personal al alcance de personas sometidas a un tratamiento contra el cáncer.

Concretamente se realizan talleres gratuitos de maquillaje y cuidado de la piel en varios hospitales de todo el territorio nacional con el objetivo de ayudar a esas mujeres en tratamiento a recuperar su imagen, reforzando su autoestima y confianza en sí mismas.

El proyecto es posible gracias a la colaboración de servicios asistenciales y profesionales de la salud, voluntarios y a 24 empresas del sector.

Hasta ahora en nuestro país se han beneficiado 170 pacientes y han participado más de 40 voluntarios.

Stanpa ha contado con la colaboración formal de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y con expertos en cosmética que pertenecen a las compañías participantes o asociados a la FNAE(Federación de Asociaciones Nacionales de Esteticistas).

Los hospitales que ha participado hasta el momento son:

Madrid: Hospital Gregorio Marañón y Puerta de Hierro.
Barcelona: Hospitales Sant Pau, Duran i Reynals y Germán Trias i Pujol.
Ciudad Real: Hospital Virgen de Altagracia
Valladolid: Hospital Río Hortega.


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