Los especialistas recuerdan la necesidad de integrar la salud ocular en el abordaje global del paciente oncológico
El abordaje del cáncer se ha transformado en las últimas décadas, pero hay efectos secundarios que siguen pasando desapercibidos: los que afectan a los ojos y a la salud ocular. Algunos tratamientos oncológicos como la quimioterapia, la radioterapia o determinadas terapias sistémicas pueden asociarse a sequedad ocular, irritación, lagrimeo, fotofobia o visión borrosa, síntomas que influyen directamente en la calidad de vida del paciente. De igual modo, algunos de los conocidos como “fármacos de rescate oncológico”, pueden conllevar efectos secundarios graves para la salud ocular, por lo que el cuidado oftalmológico debe extremarse en estos pacientes.