Hoy es posible medir el desgaste real del organismo, es decir, el ritmo al que se oxida, se inflama o pierde capacidad de reparación, y descubrir si estamos envejeciendo más rápido de lo que deberíamos. Entender esa diferencia no es una frivolidad científica: es un predictor de salud futura, riesgo de enfermedad y calidad de vida.
Claves de Mujer (CDM)
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