Los médicos internistas insisten en que las mujeres tienen factores de riesgo vascular específicos sobre los que deben estar informadas y por los que los profesionales de la Medicina, especialmente en la atención primaria (AP), deben preguntar. A los factores de riesgo clásicos deben sumarse los específicos de la mujer, como la historia gineco-obstétrica, ciertas enfermedades más frecuentes en las mujeres, como las enfermedades autoinmunes, la ansiedad y la depresión, y factores psicosociales.