La gabardina es la prenda de entretiempo por excelencia. En primavera u otoño donde el tiempo sorprende con días de sol y lluvia, de forma inesperada y a intervalos en una misma jornada, esta prenda se convierte en un imprescindible que no debe faltar en ningún ropero que se precie de estar completo. Es cómoda y cumple a la perfección su finalidad, proteger de la lluvia y de las temperaturas aún frescas de los solsticios. Hubo una época en que parecía ser el vestuario preferido de los gánsters, allá en la década de los 40; y más tarde la puso de moda el detectives televisivo Colombo, en los años 70; ahora, la gabardina es más común en el armario femenino, y cada año la moda pone en el mercado nuevos modelos. Veamos algunos de ellos.