Dentro de la estética dental el blanqueamiento es uno de los
tratamientos más demandados. Lucir una sonrisa bonita es el sueño de muchas
personas que consideran que una dentadura blanca embellece el rostro. A día de
hoy hay varios tipos de blanqueamientos dentales, por ello clavesdemujer.com te
da a conocer los más importantes, así como las verdades y mentiras más
frecuentes.
Blanqueamientos externos
El proceso de blanqueamiento externo se realiza mediante el
uso de dos sustancias: el peróxido de hidrógeno y el peróxido de carbamida.
Con Peróxido de Hidrogeno
Es el más empleado en la actualidad en todo el mundo. Se
trata de una sustancia que penetra en el esmalte de los dientes provocando una
oxidación que a su vez es la responsable de ese blanqueamiento.
La técnica se realiza en la clínica y para su introducción
se suele emplear un aparato que emite luz. El tipo de luz generalmente es LED,
ya que habitualmente es el que menos riesgos conlleva, aunque hay distintas
teconologías.
Con Peróxido de Carbamida
Esta sustancia también oxida los pigmentos dentales, pero en
este caso la técnica es ambulatoria. Se aplica en casa con cubetas o férulas
impregnadas del producto.
Blanqueamiento combinado
Como su propio nombre indica, este sistema combina dos
técnicas: el peróxido de hidrógeno, es decir, el blanqueamiento con luz, y
después, el tratamiento ambulatorio. Esto es, el paciente tendrá que continuar
con el proceso en casa colocándose unas férulas y un gel blanqueador durante un
tiempo determinado. En total, el procedimiento puede durar entre 7 y 14 días.
Actualmente es el más empleado, porque el primero por sí
sólo apenas es duradero en el tiempo; mientras que el segundo, el que
únicamente emplea Peróxido de Carbamida, se suele dejar para personas muy jóvenes
o con una alta sensibilidad dental, ya que el efecto que consigue es de una
intensidad menor, es decir, no blanquea tanto como la opción combinada.
Blanqueamientos internos
Se aplican en dientes con endodoncias o desvitalizados que
ya han sido tratados por patologías diversas. En estos casos se recurre a otras
sustancias que se introducen por dentro del diente. Es posible combinarlos con
procesos externos.
Efectos secundarios, sensibilidad dental
Se sabe que uno de los efectos secundarios más habituales de los distintos tipos de blanqueamiento dentales es el aumento de la sensibilidad. Alberto Cánabez, odontólogo y uno de los propietarios de Clínicas DEN, asegura a clavesdemujer.com que “el blanqueamiento puede provocar sensibilidad durante un período corto de tiempo, esta sensibilidad se soluciona con el uso discontinuo del gel de blanqueamiento y con pastas desensibilizantes específicas.”Existen otros problemas que pueden surgir como la irritación gengival (de las encías), alteraciones en la adhesividad, la pulpa o la microdureza del esmalte e incluso riesgo de toxicidad en el organismo. Sin embargo, estas situaciones adversas suelen darse, sobre todo, si los blanqueamientos son frecuentes. “Todo abuso puede conllevar problemas, como todo procedimiento odontológico no es una banalidad y debe estar controlado por un profesional capacitado”, añade el experto.
¿Quiénes pueden someterse a un blanqueamiento dental?
Personas de edad adulta que no tengan tinciones muy profundas como por ejemplo manchas por tetraciclinas (medicamentos), y en general con una dentadura saludable.Después del tratamiento
Para lograr un óptimo resultado del tratamiento hay que tener en cuenta algunas recomendaciones en los días posteriores, principalmente evitar el consumo de tabaco, y de alimentos y bebidas que provocan mucha pigmentación en los dientes (remolacha, fresas, salsas de tomate, café negro, té negro o vino tinto). Habría que sustituirlos por bebidas blancas, café con leche, infusiones claras y otros tipos de té como el blanco.El resultado varía de una persona a otra, desde uno a varios tonos, y su duración depende de los hábitos alimenticios e higiene dental, concluye Cánabez.
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