La oferta de suplementación para envejecer más tarde y mejor es inabarcable, y el ojo está puesto especialmente en dos medicamentos: la metformina y la rapamicina. En cuanto a moléculas de origen natural, la quercetina, la espermidina y la curcumina, ¿qué aportan de verdad?
Rapamicina y metformina: ¿medicamentos pro longevidad?
”En este momento hay muchas moléculas en análisis, pero los dos fármacos más relevantes son la metformina y la rapamicina. Ninguno de los dos pueden recomendarse para la población general actualmente con el fin de tener una longevidad saludable, y aunque es posible que tengan una acción geroprotectora, pueden tener interferencias con otros mecanismos de mejora, como el ejercicio físico”, explica el doctor Jorge Soto, dermatólogo del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET) en la 36 Reunión en Madrid.
Cuando hablamos de metformina, lo hacemos de un fármaco que ayuda a controlar la cantidad de glucosa en sangre. Es, por tanto, un antidiabético, del que se cree que retrasa el envejecimiento al mejorar el metabolismo celular.
La rapamicina es un fármaco con potente actividad inmunosupresora, y está en el punto de mira de la medicina de la longevidad por diversos estudios en ratones en los que incrementa su esperanza de vida de manera considerable. “No son válidas las investigaciones en animales para extrapolarlas a los humanos”, comenta el doctor,
Además, comenta el dermatólogo, “no conocemos exactamente la dosis adecuada. Probablemente hay una diferencia de género, habitualmente tiene más efecto en mujeres. Por otro lado, teniendo en cuenta que cuando hablamos de un fin pro longevidad hablamos de consumo de fármacos de por vida en personas sanas, hay que tener total seguridad de su inocuidad. En definitiva, aunque el panorama sobre la metformina y la rapamicina como medicamentos anti envejecimiento es prometedor, a falta de saber la dosis, la seguridad y la predicción de respuesta, aún es pronto para poder ser utilizados”.
Moléculas de origen natural: quercetina, espermidina y curcumina
Si nos vamos a activos de actividad biológica, hay mucha confusión y la oferta a menudo se basa en marketing: no está claro el efecto que producen muchos de ellos. “Además, existen muchos cofactores simultáneos; por ejemplo en el caso del colágeno. Quien lo ingiere, es posible que también lo utilice en cosmética, y es muy difícil saber si la supuesta mejora viene de aquí o de allá”, apunta.
En cambio, hay tres moléculas de origen natural que sí tienen cierta verosimilitud, las cuales ofrecen mayor seguridad, porque algunas de ellas tienen mecanismos biológicos bien conocidos. Son las tres que quizá en un futuro cercano se puedan incorporar como ingredientes para vivir más y mejor. “Tienen una mayor seguridad, no parecen interferir con otros mecanismos antienvejecimiento y su toxicidad es prácticamente inapreciable”, asegura el experto, aunque aún no se sabe la dosis y la forma de administración correctas.
Quercetina: Se trata de un potente antioxidante y flavonoide con propiedades antiinflamatorias que pueden fortalecer el sistema inmunológico.
Espermidina: Promueve la autofagia, el proceso por el cual las células se limpian a sí mismas y eliminan componentes que ya no funcionan correctamente.
Curcumina: Presente en la cúrcuma, es un poderoso antioxidante y antiinflamatorio natural que ayuda a proteger las células del daño y el envejecimiento prematuro.
Geroprotección: el nuevo término pro longevidad
El doctor Jorge Soto asegura que lo que realmente debe hacer la población para gozar de un envejecimiento saludable es lo que se denomina geroprotección, es decir, protegerse del envejecimiento acelerado y de las enfermedades inherentes al mismo. “Y para ello el secreto está en la actividad física permanente y una dieta correcta”.
Dieta: “Yo soy firme defensor de la dieta 90-10 para que sea sostenible. Es decir, consumir un 90% de productos naturales, básicamente vegetales y carnes blancas y pescado (reduciendo carnes rojas), grasas buenas y pocos cereales. El otro 10%, lo que nos apetezca”, argumenta respecto al plan alimenticio que sigue el actor Clint Eastwood.
El secreto está en la actividad física permanente y una dieta correcta.Ejercicio: el equilibrio entre fuerza, cardio y estiramientos. La actividad física de fuerza, especialmente, produce mioquinas, proteínas y péptidos que el músculo libera durante la contracción para actuar como mensajeros en el cuerpo. Tienen efectos beneficiosos en la salud, como la mejora del metabolismo de la glucosa y las grasas, de la función cerebral, la reducción de la inflamación y el refuerzo de la salud del corazón y del sistema inmunológico.
El doctor introduce el concepto weekend warriors cuando solo hay tiempo de ejercitarse el fin de semana, porque “cualquier cantidad de ejercicio merece la pena”.



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