Lucir un cuerpo esbelto es el objetivo de muchas personas que quieren desprenderse de unos kilos de más, ¿pero qué ocurre cuando es al revés, cuando lo que se desea es engordar? En una sociedad donde las figuras bien torneadas, perfectas, sin un gramo de más, parecen ser las más saludables, encontrarse con casos que buscan todo lo contrario resulta extraño. Sin embargo, los hay, porque no hay que olvidarse que estar delgado no es sinónimo de estar bien alimentado. La cuestión radica en saber nutrirse y tanto la extrema delgadez como la obesidad pueden ser peligrosas porque detrás suele darse este desconocimiento, apunta Vanessa Buitrago, nutricionista de Medicadiet.