viernes, 27 de marzo de 2015

Consejos para mejorar la circulación venosa y aliviar sus síntomas





La insuficiencia venosa crónica (IVC) es un problema circulatorio que según datos del "Capítulo Español de Flebología", afecta al 30% de los españoles (cerca de 15 millones de personas), de las que el 60% no están diagnosticadas.

Una de las consecuencias de este trastorno es la aparición de las varices. Este es además uno de los motivos por los que tres de cada diez mujeres afirmean sentir vergüenza de enseñar sus piernas (27,6%), según se desprende del "II Estudio CinfaSalud“, dedicado a las “Percepciones y hábitos de las mujeres españolas en relación a la salud de sus piernas y la IVC."

Piernas sin varices



No obstante, la principal preocupación de las mujeres es que los problemas circulatorios en las piernas puedan limitar su actividad diaria (72,4%), seguida de la inquietud de que deriven en complicaciones que afecten de manera más grave a su salud (71,2%).

Según describen los expertos de laboratorio farmacéutico CINFA, la insuficiencia venosa crónica se produce cuando las venas no realizan de forma fluida el retorno de la sangre al corazón. Esta deficiencia  provoca la acumulación de la sangre en las piernas, dando lugar a diferentes síntomas y trastornos de salud.

El doctor Rodrigo Rial Horcajo, especialista en Angiología y Cirugía Vascular y miembro del Capítulo Español de Flebología de la SEACV, nos lo advierte: “Factores como la edad, la herencia genética, las alteraciones hormonales, los embarazos, o una vida sedentaria, entre otros, pueden provocar que las venas pierdan elasticidad y se dilaten, generando la aparición de varices, piernas cansadas, etc.”

Desde Cinfa nos proponen una serie de recomendaciones para mejorar la circulación venosa y aliviar sus síntomas que junto a otros elementos que hemos recopilado, os ofrecemos a continuación:

Lo más importante es no permanecer demasiado tiempo en una posición. Ni mucho tiempo sentados, ni mucho tiempo de pie. Moverse cada cierto tiempo es fundamental para facilitar el retornos venoso.

Realiza alguna actividad física. Andar, nadar o montar en bici, son los ejercicios más recomendados en estos casos.

Una dieta equilibrada baja en sal, es idónea para la circulación. El sobrepeso y el estreñimiento la perjudican, por eso se aconseja comer mucha fibra y frutas y verduras.

Procura ir siempre con ropa holgada y el calzado cómodo.

Las duchas de agua fría y caliente son buenas activadoras del riego sanguíneo, de modo que si te atres a finalizar así la jornada, tus piernas te lo agradecerán.

En verano nos gusta tomar, el sol, pero el calor es perjudicial para las varices. Tenlo en cuenta.

El especialista al que debes acudir en estos casos es el flebólogo.










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