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Paula López Espinosa, 'coach' y escritora espiritual: "La guerra más letal que estamos viviendo ahora es la que se da entre el ego y el espíritu"

La coach de vida y escritora espiritual Paula López Espinosa, asegura que estamos viviendo una pandemia espiritual en donde el ego se sitúa por encima del alma. Ella aprendió que este no es el camino para alcanzar una vida plena y que tener más no da la felicidad. Desde entonces ha encaminado su trayectoria vital a ayudar a los demás y pulir ese diamante que todos llevamos dentro para brillar y alcanzar la estabilidad emocional que ansiamos. En su último libro Mis respuestas para el alma (Sin Fronteras Editorial), aborda estas cuestiones de las que también hablamos en esta interesante entrevista que mantuvo con Claves de Mujer.

Paula López entrevista


Hablar con Paula López es sumergirse en una conversación que puede llevar horas y horas sin percibir el paso del tiempo. Sus reflexiones sobre la vida invitan a preguntarle infinidad de cuestiones sobre la forma de encarar los tiempos actuales en los que en ocasiones parece que la humanidad brilla por su ausencia.

El último de sus libros Mis respuestas para el alma (Sin Fronteras Editorial), ha sido el motivo por el que Claves de Mujer ha contactado con ella para que comparta con nosotros qué camino tomar para reconducir nuestra vida en el caso de que estemos pasando por un mal momento emocional.

¿En qué momento decides ser “coach de vida”?

Yo soy diseñadora de joyas, una profesión que estudié en Roma (Italia) primero y después completé con un máster en diamantes especializándome en gemología en Bélgica. Y toda la vida me he dedicado al arte, de hecho me considero una persona muy sensible y conecto muy bien con todo el mundo artístico. Sin embargo, durante todo ese tiempo sentía que dedicarme al mundo de los diamantes, de las joyas y el glamur, me estaba dejando un vacío en el alma. Hasta que llegó un momento en el que sentí que mi vida se había roto, me había enfrentado a muchas situaciones de salud y había tenido muchas luchas en el campo emocional afectivo con situaciones complicadas y difíciles como divorcios e incluso había superado momentos complicados de violencia de género. Entonces todo esto me hacía sentir que necesitaba una vida espiritual y refugiarme en ella.

¿Qué hiciste entonces?


Tenía varias joyerías en Miami (Estados Unidos), en Bogotá (Colombia) y en Madrid (España). Viajaba todo el tiempo entre todas, de modo que también me “quemé” laboralmente. Me preguntaba constantemente si la gente cree que la felicidad está en el tener. Generalmente se da por hecho que si llevas este tipo de vida eres feliz, pero ahí es cuando uno se equivoca. Porque esto lo vemos desde la barrera y uno no es consciente de que la felicidad no viene del tener o del hacer. La felicidad viene del ser, de preguntarse uno mismo quién es y qué es lo que quiere tener en su vida. En ese momento me di cuenta de que deseaba llevar una vida que dejara una huella trascendente y espiritual en el mundo, y siendo joyera era muy difícil. Decidí abandonar mi carrera como diseñadora de joyas y vendí mi joyería. A partir de este instante, es cuando empiezo el recorrido de buscar mi alma y a trabajar en la analogía entre el alma y el diamante que reflejo en mis libros. 

La felicidad viene del ser, de preguntarse uno mismo quién es y qué es lo que quiere tener en su vida.

¿En qué consiste tu analogía entre el alma y el diamante?

Todos mis escritos, libros y artículos hablan de esta analogía de que debemos excavar en nuestro interior. Encontrar nuestro diamante que es el alma. Cuando lo hallamos está en bruto y no brilla porque tiene muchos carbones, es decir, nuestras heridas, miedos, traumas, faltas de perdón, todo lo que cargamos a lo largo de nuestra historia vital desde la infancia. Pero una vez que descubrimos ese diamante, aunque es oscuro y posee muchas imperfecciones dentro, es en este momento cuando yo invito a mis lectores a que aprendan a pulir el diamante de su alma. Así cuando analizamos nuestro interior excavamos el diamante y esa joya es la que debemos aprender a pulir para que brille. 

Paula López Espinosa coach de vida

Estás especializada en logoterapia, ¿puedes explicar brevemente qué es?

Yo siempre he tenido pasión por comprender el sufrimiento humano y saber por qué este puede ser o bien algo que nos potencia o bien algo que nos limita, que nos vuelve víctimas o villanos o personas empoderadas o resilientes. Empecé a estudiar logoterapia que es un nicho de la psicología que aporta la dimensión espiritual y que creó el neurólogo y psiquiatra Viktor Frankl. Él fue un superviviente del holocausto y su pensamiento se opone un poco al pensamiento de Sigmund Freud. Mientras este otro neurólogo creía que solo tenemos dos dimensiones, la psíquica y la física, Frankl defiende una postura de la cual yo me enamoré. En concreto, el añade otra dimensión más: la espiritual. De este modo crea la logoterapia y habla de esta aporte espiritual en donde todas las personas podemos encontrar las herramientas para poder superar cualquier adversidad.

¿Esa dimensión espiritual es un concepto religioso?

No es una creencia religiosa. Yo hablo de una espiritualidad que evoca la fraternidad universal. Independientemente del credo que cada uno tenga o si es agnóstico, puede encontrar su dimensión espiritual, es decir, se trata de esas herramientas y actitudes espirituales para rescribir una vida trascendente. Es lo que nos hace humanos. 

Yo hablo de una espiritualidad que evoca la fraternidad universal.

En este sentido hago otra comparación muy visual, la de la vela. Los seres humanos somos como una vela y lo que hace a esta es el pabilo porque si no lo tuviera sería solo un trozo de cera, y la función de la vela es iluminar a través de éste. Los seres humanos somos iguales, es decir, somos como una vela que podemos iluminar y a los seres humanos lo que nos hace tales es el alma porque si no la poseyéramos seríamos simplemente trozos de carne con trozos de hueso. Así, nosotros desde nuestra alma podemos iluminar porque de lo contrario no seríamos seres humanos. Ahí termino con la analogía diciendo que nosotros, como la vela, podemos estar quebrantados o rompernos, pero si cogemos una vela y la partimos por la mitad aún la puedes encender o iluminar. Los seres humanos igual, a pesar de estar rotos podemos iluminar desde nuestra dimensión espiritual, desde nuestra alma.

Habrá personas que lo llamen energía, dios, su creador, un poder superior, el nombre es indiferente, lo importante es saber que hay una espiritualidad que se conecta más allá de la parte física o psíquica del ser humano y que es la razón por la cual lloramos, reímos, sentimos… Esto es lo que nos hace humanos: el alma.

Al final de cada reflexión del libro ofreces una “píldora para el alma”, ¿cuál es tu intención con estos consejos?

Yo siempre digo que hay dos tipos de médicos, los del cuerpo, y los del alma, y estos últimos somos los que curamos el alma de las personas. Por eso escribí Mis píldoras para el alma, que son 365 píldoras o pensamientos espirituales que te llevan a dos minutos de reflexión al día para poder elevar la conciencia y conectar con tu alma y llegar a esa sanación espiritual que todos necesitamos. Así, igualmente que es necesario tomar medicamentos para el cuerpo, también los hay para el alma. Al ser escritora espiritual ofrezco estas recomendaciones para que los lectores puedan encontrar esas medicinas para el alma. 

Al ser escritora espiritual ofrezco 'píldoras' para que los lectores puedan encontrar esas medicinas para el alma.

¿Crees que la pandemia ha cambiado la forma de afrontar la vida?

En la actualidad estamos viviendo una pandemia espiritual. Con esta me refiero a las dolencias del alma, afectivas y psicológicas, con las que vivimos los seres humanos y que la mayoría de las veces son invisibles e intangibles pero que están ahí. El aumento de la depresión, la ansiedad, de los suicidios, de las enfermedades mentales y situaciones muy complejas de salud mental es una realidad. Nosotros los médicos del alma lo vemos y percibimos la dificultad en la que se encuentran las personas. 

Escritora espiritual Paula López


Los escritores, terapeutas, psiquiatras, coachs, psicólogos… estamos desbordados tratando de contener esta pandemia espiritual de la que no se habla. Porque las personas se olvidaron de todo lo que les sucedió. Es como si hubiera pasado un borrador por la mente de la humanidad, por ello nos situamos en un momento en el que todo el mundo quiere vivir para la satisfacción de los sentidos. Hay que viajar lo que más se pueda, comer, beber… como si el mundo se fuera a acabar. Como estuve tan cerca del final de mi vida ahora tengo que aprovechar y gozar y comer, y beber, y vivir y bailar… La gente se desbordó, a pesar de que ese no era el propósito espiritual de la pandemia. Era que la gente echara una mirada a su interior y se preguntara: ¿Cómo estoy viviendo mi vida y qué estoy haciendo con mi existencia? 

Estamos en un momento en el que todo el mundo quiere vivir para la satisfacción de los sentidos.
Desde el momento que nacemos hasta que nos morimos es una pregunta que nos deberíamos hacer todo el tiempo. Habría que realizar un escáner del alma, por eso los médicos del alma preguntamos a las personas qué es lo que les “duele en el alma”. Y nos contestan: me duele mi pareja, me duele mi hijo, mi situación con mi jefe, mis conflictos de familia, mi soledad, mi tristeza, mi trauma…

No nos damos cuenta de que vivimos la vida en modo automático, sin reflexionar y cuando esta nos revienta, ya estamos en una situación difícil con un problema de salud, una quiebra, un divorcio… Aquí es cuando la vida nos obliga a parar y nos preguntamos cómo estamos viviendo. Entonces es el momento en el que los profesionales intervenimos y acompañamos a las personas a descubrir su alma.

Ya es un tópico, pero ¿las redes sociales están influyendo en todo esto?

Desde mi opinión estamos viviendo una batalla mundial, que no es la guerra de Ucrania o las que se desarrollan en otros países. La guerra más letal que estamos viviendo ahora es la que se da entre el ego y el espíritu. Porque el ego es lo que hace que los mandatarios de los países actúen así, de hecho es lo que se ha visto a lo largo de la humanidad. Las personas en las redes sociales o los propios dirigentes a través de este afán de placer y poder lo que están haciendo es dar el protagonismo al ego. Este es lo que uno muestra y no el espíritu, que es lo que uno es, es decir, su esencia. 

Si diéramos protagonismo al espíritu, el mundo se transformaría y se acabarían las guerras o las falsedades de las redes sociales.

Si diéramos protagonismo al espíritu, el mundo se transformaría y se acabarían las guerras, las falsedades de las redes sociales y podríamos construir un mundo más humano.

Explícanos entonces qué es eso del egoísmo sano y que nada tiene que ver con el ego…


Iría en sintonía con esa expresión cristiana de “ama al prójimo como te amas a ti mismo”. Esto es algo que veo con bastante frecuencia en las mujeres, que aman más a las personas, a los que les rodean, los hijos, las parejas…. Muchas veces estamos dispuestas a rompernos nosotras mismas para mantener completos a los demás y eso sucede cuando nos olvidamos de cuidarnos, entonces caemos en la inanición espiritual. En el momento en el que se produce esa desnutrición emocional es porque sentimos que damos más de lo que recibimos y nos preguntamos si estamos recibiendo tanto como damos. Sin embargo, la pregunta es: ¿recibes en la misma cantidad de lo que das o das más de lo que recibes? Las mujeres en general me dicen que dan mucho más de lo que reciben. Si te encuentras en este punto es porque has entrado en una situación de desnutrición emocional. Al suceder esto descubres que ya no puedes seguir así porque si te mueres emocionalmente ya no es posible entregar nada a los demás.

Las mujeres en general me dicen que dan mucho más de lo que reciben.


Precisamente, dedicas un escrito a las mujeres en el que dices que son de hierro, pero a su vez de cristal…


Sí las mujeres a veces somos de hierro, damos a luz, aguantamos todo, nos encargamos de los hijos, los padres… pero en ocasiones también somos de cristal, nos rompemos y somos muy frágiles: con solo empujarnos podemos caer. Yo misma lo he experimentado pues he sido víctima de violencia de género y recientemente he vivido el adulterio de mi pareja, de hecho se me rompió el corazón y el alma después de 16 años de matrimonio. Además, durante la pandemia había tal descontrol de las emociones que me topé con muchas pacientes víctimas de violencia de sus parejas y ¡ojo! no solo hablo de algo físico, hablo de la violencia psicológica. 

La coach Paula López

Respecto al adulterio, ¿crees que se está normalizando?

Considero que engañarnos cuando estamos casados es un tipo de violencia psicológica, emocional, pero de esto no se habla. El adulterio, la infidelidad, se están normalizando, se le quita importancia y ¿cuántas mujeres se han tratado de suicidar, se alcoholizan, caen en depresión, en trastornos de ansiedad? Todo ello por las infidelidades, las mentiras, porque somos víctimas de los estafadores emocionales. En mi opinión la estafa emocional es igual de grave que la material. Estamos llenos de estafadores emocionales y no solo me refiero a los hombres, también a las mujeres. Todo esto hace que la salud mental esté ahora mismo en cuidados intensivos y por ello considero que la estafa emocional debería contemplarse en la legislación porque atenta contra la integridad psicológica de los afectados. 

La estafa emocional debería contemplarse en la legislación porque atenta contra la integridad psicológica de los afectados.
¿Qué trastornos mentales predominan en la actualidad?

Los trastornos mentales del siglo XXI son la ansiedad, la depresión y el vacío que la gente tiene en su alma, considerada también como la falta de sentido y eso sucede porque las personas no construyen una vida espiritual. Si no buscas en tu interior esas heridas activas que arrastras desde la infancia, estos problemas no se solucionan con los antidepresivos y los ansiolíticos. Son como una anestesia sí y podemos acudir a ellos, pero al final resultan una solución temporal.
Los trastornos mentales del siglo XXI son la ansiedad, la depresión y el vacío que la gente tiene en su alma, considerada también como la falta de sentido.

Necesitamos mirar nuestro interior para sanar las dolencias que lastramos y por eso hablo del alma como el diamante que debemos pulir. Este puede estar lleno de carbones y fisuras, pero si lo pulimos y lo ponemos bajo la lupa y entendemos qué es lo que le está pasando, lograremos que esa joya brille y cuando brillamos como un diamante podemos iluminar la vida de los que nos rodean. En caso contrario, si existe depresión y ansiedad, no podremos iluminar la vida de los que nos acompañan y les haremos daño. Vamos por el mundo como legiones de seres heridos, lastimando a los que queremos porque nosotros no nos hemos sanado.

¿Para cuándo el próximo libro?

Pues en unos meses saldrá mi siguiente publicación con otra editorial que se titula La joyera que excavó en su interior y encontró su diamante, además contará con un prólogo de Mario Alonso Puig y un testimonial de Javier Moro.

'Mis respuestas para el alma'

Paula López

Mis respuestas para el alma libro

En esta recopilación de ensayos y reflexiones, Paula López, creadora del método Cómo pulir el diamante de tu alma, nos da las claves para vivir una vida de paz, resiliencia y plenitud con uno mismo, a través de distintas reflexiones, unas más impactantes que otras, tras una pandemia que nos puso a prueba a todos y las dificultades que a cada quien se le pueden presentar en la vida diario como parte de un camino de aprendizaje.
 

Biografía  

Paula López Espinosa es autora de literatura espiritual, coach de vida, conferenciante de inspiración, diseñadora de joyas y gemólogas. Desde su nacimiento atravesó por una difícil situación de salud, al sobrevivir después de múltiples intervenciones quirúrgicas, descubrió que la vida tenía un propósito y emprendió entonces la búsqueda de su maestría espiritual. Renunció a su carrera como diseñadora de joyas y gemóloga experta en diamantes para dedicar su vida a las poblaciones emocionalmente vulnerables. Fundó Casa de Paz Centro de Crecimiento Humano, ubicado en Bogotá, Colombia. Allí a través de su trabajo social humanitario, impacta la vida de más de 12.000 personas anualmente.


Comentarios

  1. Como dice la autora la depresión, ansiedad son los males del siglo en que vivimo. Los maltratos psicológicos son a veces más duros que los físicos. La falta de respeto y amor propio nos lleva a escoger parejas que nos roban el alma haciéndonos sentir desvalidos, inútiles y tan frágiles que Nos rompemos en pedazos.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo con esta reflexión. Gracias por compartirla con Claves de Mujer.

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