Cada 23 de abril se conmemora el Día del Libro, una efeméride que siempre nos gusta recordar porque la lectura es uno de los hábitos que más gusta promocionar a Claves de Mujer. De hecho, a través de nuestra sección de Libros, es lo que pretendemos, junto a las entrevistas que realizamos a todo tipo de autores. Leer te permite viajar, vivir mundos paralelos, soñar, trasladarte a otras realidades y, en muchas ocasiones, desconectar. También provoca todo tipo de emociones y es una forma de dejar de lado el estrés cuando este nos acecha.

Leer invita a mantener la atención en un único estímulo, facilitando así una mayor sensación de calma. Además, tal y como cuenta Pilar, la lectura es un muy buen método para “reducir el estrés, mejorar la empatía, entender otros puntos de vista a través de los personajes, estimular la atención y la memoria o mejorar el descanso”.
Para ello, Pilar Conde recomienda empezar con objetivos pequeños y realistas. “Identificar momentos concretos, como antes de dormir, después de comer o en pausas durante el día, puede facilitar su incorporación”.
En cuanto al tipo de lectura, no existe una opción mejor que otra. Lo verdaderamente importante es que el contenido resulte atractivo y conecte con los intereses de cada persona. “Lo importante es que la temática sea agradable y de interés para cada uno”, explica la experta. Además, recuerda que no es necesario dedicar grandes periodos de tiempo, “con unos minutos al día ya se notan ciertos efectos en el bienestar”.

Beneficios de la lectura
Según matiza Pilar Conde, psicóloga y Directora Técnica de Clínicas Origen, la lectura es un hábito sencillo pero eficaz para recuperar el equilibrio emocional. “Ayuda a reducir el ritmo cerebral, abstraernos y concentrarnos en una historia. Esto permite generar una desaceleración de la activación psicofisológica, como bajar la frecuencia cardíaca o reducir la tensión muscular, apunta.
Estos no son los únicos beneficios de leer, existen otros como la mejora de la concentración: “Leer permite mantener la atención en un único estímulo, ayudando a recuperar el foco y reducir la dispersión mental.
Un estudio realizado por la Agencia Valenciana de Salud, determinó que “el hábito de lectura es un factor protector de deterioro cognitivo, y la protección es mayor en los lectores frecuentes cuya historia de lectura supera los 5 años”.
Al mismo tiempo, la lectura puede contribuir a mejorar la calidad del sueño, especialmente cuando se incorpora en momentos como antes de dormir. De hecho, recientemente un estudio realizado por la Universidad de Sussex (Reino Unido) publicado en Scientific Research, afirma que leer tan solo seis minutos antes de irnos a dormir es capaz de reducir el estrés hasta un 68%.
La lectura puede actuar como un auténtico “refugio mental” porque nos permite salir, aunque sea de forma momentánea, del ritmo acelerado y la sobrecarga de estímulos a la que estamos acostumbrados. Pilar Conde indica que “cuando leemos, se activan diferentes procesos cognitivos que tienen un impacto tanto en la estimulación cerebral como en el bienestar emocional”.
Estos no son los únicos beneficios de leer, existen otros como la mejora de la concentración: “Leer permite mantener la atención en un único estímulo, ayudando a recuperar el foco y reducir la dispersión mental.
Un estudio realizado por la Agencia Valenciana de Salud, determinó que “el hábito de lectura es un factor protector de deterioro cognitivo, y la protección es mayor en los lectores frecuentes cuya historia de lectura supera los 5 años”.
Al mismo tiempo, la lectura puede contribuir a mejorar la calidad del sueño, especialmente cuando se incorpora en momentos como antes de dormir. De hecho, recientemente un estudio realizado por la Universidad de Sussex (Reino Unido) publicado en Scientific Research, afirma que leer tan solo seis minutos antes de irnos a dormir es capaz de reducir el estrés hasta un 68%.
La lectura puede actuar como un auténtico “refugio mental” porque nos permite salir, aunque sea de forma momentánea, del ritmo acelerado y la sobrecarga de estímulos a la que estamos acostumbrados. Pilar Conde indica que “cuando leemos, se activan diferentes procesos cognitivos que tienen un impacto tanto en la estimulación cerebral como en el bienestar emocional”.
Leer invita a mantener la atención en un único estímulo, facilitando así una mayor sensación de calma. Además, tal y como cuenta Pilar, la lectura es un muy buen método para “reducir el estrés, mejorar la empatía, entender otros puntos de vista a través de los personajes, estimular la atención y la memoria o mejorar el descanso”.
Cómo convertir la lectura en un hábito
Hay personas a las que les gustaría leer más, pero diversas razones se lo impiden. Por eso, la psicóloga explica que lo importante es integrarla poco a poco en nuestro día a día como un hábito saludable más, como comer sano o hacer deporte.Para ello, Pilar Conde recomienda empezar con objetivos pequeños y realistas. “Identificar momentos concretos, como antes de dormir, después de comer o en pausas durante el día, puede facilitar su incorporación”.
En cuanto al tipo de lectura, no existe una opción mejor que otra. Lo verdaderamente importante es que el contenido resulte atractivo y conecte con los intereses de cada persona. “Lo importante es que la temática sea agradable y de interés para cada uno”, explica la experta. Además, recuerda que no es necesario dedicar grandes periodos de tiempo, “con unos minutos al día ya se notan ciertos efectos en el bienestar”.

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