
El cabello nos avisa cuando algo falla en el organismo
Cuando algo falla en el organismo (estrés, enfermedad o déficit nutricional) el cabello suele ser de los primeros en notarlo. Podría decirse que actúa como un “marcador periférico” del estado nutricional y esto ocurre porque el organismo “prioriza” otras funciones frente al crecimiento del cabello, haciendo que el folículo entre en fase de reposo. Como consecuencia, podemos observar un efluvio telógeno (incremento de la caída), pérdida de brillo o un cabello más fino y quebradizo.Así, los déficits nutricionales que más nota el cabello, según la doctora Amaro, son:
- Hierro (muy frecuente, especialmente en mujeres)
- Zinc
- Vitaminas del grupo B (especialmente biotina y ácido fólico)
- Vitamina D
- Proteínas
- Grasas saludables, especialmente los ácidos grasos omega 3 y 6
Déficits nutricionales y caída de pelo
A diferencia de lo que la mayoría de la gente cree, la alteración en el cabello a raíz de una falta de nutrientes o grasas saludables es bastante más amplia que una “simple caída”. Como expone la experta capilar, el cabello pierde calidad estructural, por lo que lo más frecuente es encontrar mayor sequedad y pérdida de elasticidad; pelo más seco y quebradizo, aspecto apagado y disminución del calibre.
Además, hacer una dieta muy restrictiva también es una causa muy frecuente de la caída reactiva del cabello. “Las dietas muy restrictivas generan un estrés metabólico que puede desencadenar un efluvio telógeno, es decir, una caída muy intensa, que suele aparecer entre 2-3 meses después del déficit. Esto no implica una pérdida definitiva del cabello, pero sí puede resultar muy alarmante para el paciente”, subraya la doctora Raquel Amaro.
Las dietas muy restrictivas pueden desencadenar un efluvio telógeno.Por otro lado, es importante subrayar que el ayuno intermitente, por ejemplo, no es perjudicial, siempre y cuando esté bien planteado. El problema aparece, como apunta la experta, cuando se mantiene durante tiempo prolongado sin control y no se cubren los requerimientos calóricos y proteicos, generándose déficits de micronutrientes. Si está bien estructurado, no tiene por qué afectar negativamente al cabello.
Recomendaciones básicas
Otra de las creencias más populares es pensar que existen superalimentos para el cabello, pero esto no es así. “Es un concepto más de marketing que médico. La salud capilar depende del equilibrio global de la dieta, no de alimentos aislados. Sí bien es cierto que algunos alimentos son especialmente interesantes por su perfil nutricional (pescado azul, huevos, frutos secos, legumbres…), lo importante es el conjunto, no un único alimento”, advierte la doctora de Hospital Capilar.De este modo, los nutrientes básicos que deberíamos priorizar en nuestra dieta para una buena salud capilar son los anteriormente citados, es decir, una dieta variada que incluya: verduras y frutas, proteína de calidad (huevos, pescado, carne, legumbres), grasas saludables (aguacate, frutos secos, pescado azul) y cereales integrales. Una dieta equilibrada no solo mejora el aspecto del cabello, sino que crea un entorno óptimo para que el folículo funcione correctamente.

Comentarios
Publicar un comentario