miércoles, 12 de junio de 2013

Fridda Dorsch, cosmetóloga visionaria: "En la vida nunca hay que tirar la toalla"




Los laboratorios Fridda Dorsch me abrieron sus puertas y tras ellas pude descubrir la interesante historia de un pequeño gran negocio familiar que acaba de cumplir 30 años y en el que sus principales impulsoras, la propia Fridda y tres de sus hijas, miman hasta el más mínimo detalle.
Desde el hall de entrada hasta el almacén, la sede de esta marca cosmética, enmarcada en un entorno natural protegido dentro del madrileño término de San Agustín de Guadalix, rezuma feminidad; no en vano casi toda la plantilla está formada por mujeres, y eso se nota en el producto final, además del deseo de hacer las cosas bien.


La matriarca del clan, Fridda Dorsch, calificada por algunos como “reina de la cosmética”, título bastante certero ya veremos porqué, me recibió rodeada de las hijas (Coral, Isabel y Sonia) que por distintas casualidades de la vida se encuentran al frente de una empresa que su madre levantó en los años 80. El resto de su prole, nada menos que cinco vástagos más, se dedica a otros avatares.


El nombre de Fridda Dorsch puede despistar, pero puedo asegurar que esta mujer es muy española así como la cosmética que elabora. Su padre era alemán, de ahí el apellido, y su madre de Jaén, por lo que la sangre española, sin lugar a dudas, corre por sus venas.
Sus ojos son pequeños, pero irradian un brillo y una vitalidad que reflejan a la perfección el coraje de esta mujer que para solucionar un problema dermatológico a consecuencia de una incompatibilidad de Rh en sus embarazos, desarrolló los cosméticos que hoy llevan su nombre. Un ejemplo vivo de que ante la adversidad lo mejor es actuar y no quedarse estancado. De hecho, ella lo afirma categóricamente: "En la vida nunca hay que tirar la toalla".



Cuéntame Fridda, ¿cómo se despertó en ti este interés por la cosmética?
Después de casarme me quedé en estado en seguida y en aquella época el tema de incompatibilidad del Rh en la pareja se desconocía. En el segundo embarazo no tuve problemas, pero a partir del tercero ya me encontré con complicaciones aunque seguí para adelante, hasta que en el quinto, el de Coral, empecé con inflamaciones cutáneas y mi hija al nacer también presentó alteraciones. Consulté a varios doctores, pero nadie supo darme una respuesta. Después tuve un aborto y comencé con una serie de desequilibrios: se me hinchaban las arterias carótidas del cuello y hasta perdía audición en la parte que se me inflamaban. Tiempo después mi esposo me propuso que viajáramos a Boston ya que allí había un catedrático especializado en problemas de la piel y fue él quien dictaminó lo que tenía: un edema de Quincke o edema angioneurótico, probablemente provocado por la incompatibilidad de Rh con mi marido, y que no tenía solución.







¿Qué hiciste entonces?
Empecé a probar muchas cremas pero ninguna me aportaba ninguna solución, así que saqué fuerzas y me dije que tenía que hacer algo que me ayudara. Como siempre me había llamado la atención lo natural, -aunque dicho sea de paso que no todo lo natural es inocuo y también tiene sus pros y contras, si no fíjate en que no hay nada más natural que la cicuta y qué efectos puede tener-, me puse a estudiar todas las noches medicina natural a distancia, a través de la Universidad de Miami, lugar que por aquel entonces tenía regulados estos estudios, y me saqué el doctorado.

¿Cómo llegaste a la idea del laboratorio?
Las primeras formulaciones las desarrollé con una amiga que era química y al ponérmelas sobre la piel vi que ésta me cicatrizaba. Descubrí el aloe vera cuando nadie lo conocía y lo traían de Méjico, ahora ya lo hay en Andalucía, y las algas, y uniendo ambas obtuve unos resultados buenísimos. Después de buscar en varios sitios encontré en París las mejores bases para formular las cremas y así estuvimos hasta que decidimos crear un pequeño laboratorio en España. Mucha gente de la alta sociedad me preguntaba y me pedía asesoramiento, pero yo les decía que primero tenía que analizar sus pieles porque no eran iguales que la mías. De este modo empezamos a hacer una pequeña empresa para ayudar a mujeres necesitadas y buenas, y también dar trabajo. Esa era mi ilusión y lo he conseguido.

Desde que empezaste hasta ahora la cosmética ha evolucionado mucho y la competencia es feroz, ¿qué hace Frida Dorsch para mantenerse al frente de este maremágnum de productos?
La verdad es que yo no quiero un laboratorio grande, sino como el que tengo, modesto. No tengo necesidad de producir grandes cantidades. En la vida estamos para ayudarnos los unos a los otros no sólo para ganar y ganar. Aunque me quede con muy poco, me quedo con la satisfacción de hacer las cosas bien.



De izda. a dcha., Sonia, Fridda, Isabel, Bartolomé Beltrán y Coral
Sobre este punto Sonia Márquez, que ostenta el cargo de Sales and Marketing Director, dentro de la empresa maternal quiso añadir lo siguiente:
“Nosotras destacamos por ser diferentes y pioneras siempre en algo, cuidamos todo al detalle. Los envases se basan en un sistema de tal modo que al abrirlos impiden el contacto con el aire para que el producto no pierda propiedades; somos el primer laboratorio de dermofarmacia que hemos incluido el braile en el embalaje; y colaboramos con la ONG África Directo de forma solidaria para tratar de mejorar la piel de los albinos de Tanzania, y por eso hemos creado la primer unidad de fotoprotectores en ese país. Siempre estamos buscando la diferencia”.

Por último, Fridda ¿qué nos aconsejas para cuidar la piel?
Lo más importante es tener la piel limpia para que esté oxigenada. Yo recomiendo limpiarla por las noches con un gel  dermolimpiador de nuestra gama de Fridda Dorsch Stem Cells  que no tiene jabón. Después, como el agua reseca mucho yo me suelo aplicar un tónico. Por las mañanas, se puede variar y emplear agua micelar. Tras esta primera fase se debe hidratar con una crema específica según el tipo de piel, fundamental que no tenga grasa y que sea muy nutritiva. En mi rutina de mañana yo suelo ponerme un suero y una hidratante de color con SPF 50, ahora en verano, y SPF 20 ó 30 en invierno, porque la protección contra el sol ha de ser continua.
Una vez a la semana se puede aplicar un peeling para acabar con las células muertas de la epidermis, y una mascarilla una o dos veces. Todo depende también de lo que cada una vaya viendo lo que es mejor para su cutis.

Para concluir, decir que Coral Márquez que ostenta el cargo de directora general, me explicó que tanto España como Méjico son los dos países donde más volumen de ventas tiene la marca. Hay varios productos que están funcionando muy bien como es el caso del complejo alimenticio contra el envejecimiento celular Sambhala.
Por su parte, Isabel Márquez, directora de desarrollo e investigación, me enseñó los entresijos del laboratorio mostrando una vez más que a este cuarteto lo que le gusta es mostrar sin tapujos quien es y qué hace Fridda Dorsch.

Dejo una reseña de los productos recomendados por Fridda Dorsch. 
Tienen dos gamas, una cosmética que se denomina simplemente Fridda Dorsch; y otra de dermofarmacia llamada + Farma Dorsch. 

 Rutina de cuidados de Fridda Dorsch


Agua micelar 18€
 
Tonic Stem Cella, 19,50€
Soft Clean Gel, 20€
 
Mascarilla, 22,50€

Suerum, 45,10€

5 comentarios :

  1. Conozco esta firma desde hace poquito.
    Sus tratamientos son excelentes, y desde que los utilizo tengo mucho mejor la piel.
    La verdad que ha sido el descubrimiento del año!"
    Os invito a probarlo!!!

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  2. Yo creo que los buenos productos siempre vienen de la mano de gente que lo ha pasado mal buscando un remedio para alguna dolencia que sufrían y no los que están hechos a base de marketing.
    Los probaré.

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  3. Yo también acabo de conocer la marca y he probado uno de sus últimos lanzamientos, New Age, y la verdad es que la primera impresión ha sido muy buena.

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  4. Yo tengo bastante mala opinión, he utilizado el Soft Clean Gel que indica que es para todo tipo de pieles, incluso pieles con tendencia acneica. Y me irrita la piel. Creía que eran los maquillajes. Pero he descubierto que es este desmaquillante. Es verdad que desmaquilla bastante bien pero yo no lo recomiendo.

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    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario. Hay que tener en cuenta siempre todas las valoraciones, las positivasy las negativas.

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