lunes, 26 de agosto de 2013

Ideas para reutilizar la comida


La cantidad de alimentos que se tiran en todo el mundo a la largo del día suma una cifra espeluznante. Según algunos estudios, más del 40% de esos desechos se producen en el hogar, por lo tanto el ciudadano común juega un papel muy importante y puede aportar su granito de arena.¿Sabes cómo?
En primer lugar, si quieres evitar que te sobre comida has de tener en cuenta una serie de recomendaciones:
  • Haz la lista de la compra. Antes de ir al supermercado revisa bien la nevera y la despensa. Apunta lo que realmente necesites y cíñete a esa lista.
    Una curiosidad: ir a comprar con el estómago vacío puede impulsar a adquirir más productos de los necesarios, así que procura ir sin apetito.
  • Planifica el menú con antelación y en función de los miembros de la familia. 
  • No te excedas en las cantidades: ajustáte a las necesidades de cada uno en este sentido. 
  • Fíjate en las fechas de caducidad y consumo preferente para saber a qué atenerte.

Las sobras

Y si a pesar de tomar estas medidas sobra comida, ¿qué podemos hacer?
La imaginación juega aquí un papel crucial, por eso debemos recurrir al ingenio.
Tenemos la opción de dejarla para la cena o para el día siguiente o en caso contrario guardarla en recipientes adecuados y congelarla. Es conveniente que se hagan varios paquetes porque de este modo las raciones se controlan mejor. Además, no has de olvidar que una vez descongelado un alimento ya no se puede volver a congelar.
Si abrimos una lata y no la consumimos del todo el contenido debe trasladarse a un recipiente de cristal e introducirlo en la nevera para una conservación más duradera.
Estas son las opciones más habituales, pero la comida se puede reultilizar de muchas formas. Veamos algunas de ellas:

En el caso de carnes o pescados, siempre es posible emplearlos para elaborar otros platos como croquetas, lasañas, pudines, cazuelas...
Con la pasta se pueden hacer múltiples combinaciones de modo que si ha quedado un poco hoy, al día siguiente la puedes aderezar con un nuevo ingrediente: huevo, atún, jamón cocido, bacon..., o incluso hacerte una ensalada.
El arroz sobrante se puede usar como guarnición para otra ocasión o también es posible combinarlo con un poco de inventiva, algo similar que con la pasta.
Las verduras que no se consuman son ideales para hacer cremas o purés.
Las frutas a punto de madurar se pueden reutilizar para hacer zumos.
El pan podemos rallarlo, hacer tostadas, picatostes... o incluso congelarlo.
Para obtener más información y trucos te recomiendo la guía Aprovechemos los alimentos, desarrollada por la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu).




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