lunes, 9 de junio de 2014

¿Qué es shopaholic?




Shopaholic es el término que comúnmente se utiliza para denominar a las personas que sufren adicción a las compras. Y es que hay personas que sienten un impulso irrefrenable por ir de compras, a pesar de que lo que adquieren son siempre productos que no necesitan.La adicción a las compras, como prácticamente todas las adicciones, supone un comportamiento compulsivo que, además, se agrava de forma progresiva.


En general, las compras compulsivas se inician desde un estado emocional caracterizado por un sentimiento de tristeza, nerviosismo y/o frustración. Desde este estado, la persona ve en las compras una vía de escape, una forma rápida y fácil de experimentar, aunque sea por unos pocos minutos, una sensación de felicidad. Esto lleva a que el shopaholic repita este patrón de forma constante comprando objetos superfluos, ya que su satisfacción se encuentra en la misma acción de la compra. 

Una vez esfumados los breves instantes de felicidad producidos por la adquisición del objeto deseado, vuelta a empezar. La persona necesita realizar una nueva adquisición, comprar algo nuevo para sentirse bien. De esta forma, el shopaholic entra en un círculo vicioso del que le resulta difícil salir.


Así, los principales síntomas de la adicción a las compras son:

-     Alto nivel de ansiedad en tiendas o centros comerciales.

-     Adquisición de productos o artículos innecesarios.

-  Autojustificación de las compras, intentando convencerse de que la adquisición de determinados productos es necesaria cuando, en realidad, no lo es.

-     Tendencia a esconder las compras realizadas.

-     Conductas antisociales, como aislamiento de familiares y seres queridos por miedo a ser descubierto.

-     Insatisfacción personal e, incluso, depresión.


El problema se produce cuando esta adicción llega a superar la capacidad económica de la persona, ya que la consecuencia más visible de este tipo de trastorno es que normalmente viene acompañada de apuros financieros, en los que las deudas y la morosidad crecen al mismo tiempo que se llenan los armarios. Además, todo ello puede provocar numerosos problemas de pareja y familiares que pueden desembocar en divorcios y separaciones que afectan a la unidad familiar.


Este comportamiento lleva al shopaholic a una auténtica pérdida de control y de libertad. La persona ya no es dueña de sí misma y la adicción interfiere completamente en su vida cotidiana. Es en estos momentos en los que es necesaria la ayuda de un profesional y un tratamiento psicológico de la adicción a las compras.Una terapia psicológica adecuada ayudará a la persona adicta a identificar el origen del problema, los factores que la están manteniendo en la actualidad, y la enseñará estrategias y recursos que le permitirán superar la adicción de forma progresiva.


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