lunes, 15 de septiembre de 2014

¿Qué es el ejercicio moderado?


ejercicio moderado subir escaleras


Hemos oído en muchas ocasiones que la práctica de ejercicio moderado es suficiente para mantener un estado de salud óptimo y además cuidar el corazón. Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de ejercicio moderado?



Un nuevo estudio publicado en la revista Circulation: HeartFailure, ha revelado por ejemplo que cuanto más activa es una persona, menor es su riesgo de insuficiencia cardiaca. De hecho, del total de personas analizadas comprobaron que el grupo con la mayor actividad durante su tiempo libre (más de una hora de actividad física moderada o media hora de actividad física vigorosa al día) presentaba un riesgo un 46 por ciento menor de desarrollar insuficiencia cardiaca.

Las actividades que se realizaron se dividieron en tres categorías:

Leves: caminatas casuales.
Moderada: correr o nadar.
Fuerte: deportes competitivos.

Estos son los supuestos que se estudiaron en este informe, y el coautor del estudio, Kasper Andersen, investigador de la Universidad de Uppsala (Suecia), asegura que no es necesario correr una maratón para beneficiarse de las actividad  física, "sino que incluso niveles muy bajo de actividad pueden tener efectos positivos".

El sólo hecho de caminar un poco más, montar en bicicleta de vez en cuando o incluso subir escaleras, podría marcar la diferencia: "Nuestra investigación sugiere que todos pueden beneficiarse de salir y moverse todos los días."

Si eres de los que no les gusta el gimnasio o, en general, hacer deporte no es lo que más te apasiona ¿qué has de hacer para realizar ejercicio físico moderado y así intentar mejorar tu salud? La Organización Mundial de la Salud, recomienda a los adultos de entre 18 y 64 años realizar 150 minutos de actividad física aeróbica de moderada a intensa a la semana, o al menos 75 minutos de actividad aeróbica intensa  y vigorosa a la semana. La forma de llegar a estos minutos es múltiple y variada. Ya sabemos que podemos acudir a un gimnasio, aunque no es necesario pues existen alternativas más económicas y aptas para quienes descartan esta posibilidad:

Pasear todos los días.
Labores domésticas.
Subir escaleras.
El ejercicio derivado de la actividad profesional de cada persona.
Juegos o partidos.
Nadar o montar en bici.

Simplemente se trata de planificar cómo hacer para no estar tanto tiempo sentados o inactivos. Si por ejemplo trabajas en una oficina, tal vez puedes plantearte bajar una parada antes de metro o al volver a casa no ir a la estación más cercana o incluso bajarte también antes. 

Salir a pasear por la tarde con tu pareja además de ser saludable te puede ayudar a desestresarte. Aprovecha también el tiempo de la comida para dar una vuelta o apuntarte a alguna actividad.

Los fines de semana los puedes emplear para nadar en alguna piscina cubierta, montar en bici, practicar el trekking... En fin, se trata de escoger las opciones que más encajen con tu estilo de vida y cambiar de hábitos. 


En realidad, algunos expertos aseguran que la clave está en tener en cuenta el total de energía gastada y de ir sumando toda esa serie de actividades rutinarias que se realizan a lo largo del día.
Por último, es importante no obsesionarse y tratar de establecer una rutina de ejercicio moderado para que el organismo se beneficio realmente de dicha actividad.Al final lo que importa es la cantidad de energía gastada y cómo las gastamos a lo largo de la semana.

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