"Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer"
Antonio Machado

7 de abril de 2014

Cerebro y corazón: los dos órganos del cuerpo que hay que cuidar siempre


Las claves de una vida sana son muy básicas. Todos las conocemos, pero ¿las ponemos en práctica? ¿Sabemos qué órganos del cuerpo cuidar para ganar salud? La falta de tiempo para establecer determinados hábitos saludables es lo que muchas veces impide que los adoptemos y nos olvidemos de su importancia. Tal vez no podamos con todos, pero sí incorporar algunos de ellos de modo que ya estaremos actuando en beneficio de nuestra salud. Estar pendiente de nuestro cerebro y corazón es fundamental. Te contamos por qué y cómo cuidarlos.
 
 
Cuidar cerebro y corazón

 

Partes del cuerpo que cuidar siempre

A continuación te explicamos por qué debes prestar atención a tu cerebro y corazón:


  1. Cuidar el cerebro. Este órgano se descuida mucho, sin embargo es uno de los principales motores del cuerpo. ¿Cómo lo podemos cuidar? Manteniéndolo activo, según afirman expertos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Leer, por ejemplo, es una de las actividades más beneficiosas para la salud, pues estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales. Hacer pasatiempos, manualidades, practicar aficciones… El control de las emociones, fomentar los lazos familiares, siempre que éste sea un deseo expreso, o aumentar el círculo de amistades, contribuyen también a un buen funcionamiento neurológico y ganar salud, al igual que respetar las horas de sueño.
  2. Cuidar el corazón. Otro órgano vital para el organismo. La salud cardiovascular es un elemento clave de la salud. Para mantener un corazón sano se han de adoptar varias medidas y una de ellas es cuidar la alimentación. Se sabe que el exceso de sal es una de las causas de la hipertensión, por lo que si moderamos su consumo estaremos actuando en su beneficio. De igual modo, las grasas elevan el colesterol malo o LDL, que incide en el correcto funcionamiento del corazón. La bollería industrial o las frituras son los dos aspectos de la alimentación que más se deben controlar para impedir el aumento de este colesterol. La actividad física es vital para cuidar este órgano, pues lo fortalece. Cada persona debe analizar qué tipo de ejercicio se adecua más a su estilo de vida. Uno de los aspectos fundamentales para que éste sea eficaz es que sea constante y como mínimo practicarlo media hora al día.
  
Por último recordarte que es vital controlar el estrés. En la sociedad actual esto casi parece una utopía, pero se puede. Aprender a relajarse es muy importante, al igual que tomarse la vida de otra manera.


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