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"Sólo pierde quien deja de intentar"

sábado, 17 de octubre de 2020

Entrevista al Dr. Nicolás Romero: “Con una dieta mediterránea auténtica se pueden cubrir todas las necesidades de vitaminas diarias”

 El Dr. Nicolás Romero, conocido por dirigir y presentar varios programas nutricionales televisivos como Doctor Romero o Saber Vivir, acaba de lanzar un nuevo libro sobre nutrición: Comer bien para bien estar (Ed. Mr). Es un libro que pretende ser una guía para que adquiramos hábitos saludables y equilibrados a la hora de alimentarnos. En esta entrevista que el doctor Romero ha concedido a Claves de Mujer, explica cuáles son los errores más comunes en la alimentación y cómo puede afectar un déficit nutricional a nuestra salud en general y también en el caso de que nos contagiemos del coronavirus Covid-19. 

 

Dr. Nicolás Romero. Foto: rtve.es

¿Qué tipo de errores más comunes sobre alimentación se suele encontrar?

Uno de los errores más frecuentes que veo en consulta es la alimentación desorganizada. Estos pacientes, según sus propias palabras: “comen cualquier cosa, en cualquier sitio, y de cualquier manera”. Suelen contar que se saltan comidas, y tienen un historial amplio de periodos de ayuno, dietas détox y dietas restrictivas de alimentos prohibidos y permitidos. Esto provoca un “desconcierto metabólico” que causa efecto rebote. Otro error muy común es mantener una relación adictiva con la comida, en especial con la ultraprocesada, que lleva al sobrepeso, y lo que es más importante, al exceso de grasa corporal que trae consigo trastornos cardiometabólicos.

Sobre el desayuno se dice de todo, que si hay que desayunar bien, que es la comida más importante del día, o por el contrario que no es necesario… En su libro habla de este tema, ¿puede darnos una argumentación breve que avale lo que usted defiende?

El noventa y nueve por ciento de los seres humanos tiene ganas de desayunar poco después de despertarse. Romper cada mañana el ayuno que se produce durante el sueño, ingiriendo comida y líquidos es un hecho fisiológico natural en las personas sanas. No conozco a ningún padre que envíe a sus hijos a clase sin desayunar porque crea que es bueno para ellos. La opción de no desayunar no es sostenible a largo plazo dentro de un comportamiento alimentario saludable. Ahora la vanguardia en nutrición es volver la mirada a la comida de la abuela, con cero ultraprocesados. Pues bien, para nuestras abuelas sería impensable no desayunar a diario.

En España, tenemos la dieta mediterránea, sin embargo, los índices de obesidad son altos ¿a qué cree que puede deberse esta realidad?

En España estamos adoptando una dieta híbrida entre mediterránea y occidental, que yo llamo “medioccidental” con raciones enormes, repletas de azúcares refinados y grasas saturadas. Esta falsa dieta mediterránea reduce la base vegetal de verduras, hortalizas, frutas, frutos secos, legumbres y cereales integrales. No suele utilizar el aceite de oliva virgen extra, se acuerda poco del pescado, y no cocina con productos frescos. Sin embargo, suele utilizar la carne fresca y procesada casi todos los días, fríe demasiado, abusa de la sal y de los precocinados. En sus menús diarios encuentras casi siempre dulces, refrescos azucarados y otros ultraprocesados. Nuestros altos índices de obesidad tienen mucho que ver con la pizza de tres pisos, la hamburguesa gigante con queso, los nuggets de pollo, las patatas fritas, los milkshakes, los helados de un kilo y las bebidas de cola.

Entrevista con Dr.Nicolás Romero

 Cada grupo de vitaminas aporta un beneficio al cuerpo, unas son buenas para fortalecer el sistema inmune, otras contribuyen a retrasar el envejecimiento celular. ¿Cómo debemos alimentarnos para conseguir un buen aporte diario de cada vitamina?

Los aportes adecuados de vitaminas dependerán del ritmo de actividad que tenga cada persona y de cómo se absorban en su intestino. Por ejemplo, si haces mucho ejercicio, gastarás más vitaminas. Cuantas más reacciones metabólicas se activan en el organismo, mayor cantidad de estos micronutrientes se requerirá. Con una dieta mediterránea auténtica se pueden cubrir todas las necesidades de vitaminas diarias. Solo habría que valorar la necesidad de suplementar con vitamina D. Esta vitamina es imprescindible para la absorción de calcio y la función inmunitaria. Otras dos vitaminas importantes que hay que revisar en un estudio nutricional son los niveles de ácido fólico y de B12, que pueden ser deficitarias dependiendo de la cantidad de alimentos de origen vegetal o animal presentes en cada dieta.

La aparición del coronavirus Covid-19 ha puesto también el foco de atención en la alimentación, sobre todo, para aumentar las defensas, como la ingesta de vitamina C, y la de vitamina D y el sol, ¿qué hay de verdad en todas estas afirmaciones?

Lo que hemos observado durante la pandemia es la importancia de tener un buen estado nutricional en el momento de la infección porque la pérdida de masa muscular puede ser severa en pacientes críticos durante la hospitalización. Este déficit afecta también a los músculos respiratorios. Hay estudios que determinan la relación entre una suplementación de vitaminas D y C con tasas más bajas de mortalidad. En un estudio reciente publicado en la revista Plos One se señala que en los pacientes hospitalizados con Covid-19 con unos valores normales de vitamina D se reducen las complicaciones y el riesgo de muerte.

 

Dr. Nicolás Romero

 

¿En qué casos sería necesario suplementarse con vitaminas y qué efectividad tienen estos productos?

Es importante suplementar con vitamina D siempre que en el estudio nutricional sus valores estén por debajo del rango normal. Esta vitamina interviene en la absorción de calcio y esto es fundamental en la menopausia para que no haya pérdida de masa ósea. El ácido fólico se suele suplementar en mujeres que están planeando quedarse embarazadas. También se corrigen los déficits de ácido fólico, B6 y B12 para proteger las arterias y el cerebro. 

¿Qué recomendaciones generales haría a la población para adquirir el hábito de una alimentación sana?

  • Llevar una dieta compuesta por una buena base vegetal complementada con otros alimentos que aportan proteínas, ácidos grasos esenciales, micronutrientes y fitoquímicos bioactivos.
  • Organizar las comidas de una manera sostenible en el tiempo, es decir, que se pueda cumplir el plan de alimentación incluso en los días más complicados.
  • Elegir siempre alimentos frescos con una elaboración sencilla, en lugar de cualquier ultraprocesado.
  • Comer platos y preparaciones que provengan de la auténtica dieta mediterránea, con raciones pequeñas.
  • Trabajar el autocontrol para no caer en relaciones adictivas con la comida.
  • No someter al organismo a un “desconcierto metabólico” saltándose comidas, haciendo ayunos o dietas milagro.

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