
Claves para disfrutar de la terraza en invierno
Con la incorporación de calefactores portátiles, mantas, alfombras resistentes y una iluminación cálida, las terrazas pueden transformarse en espacios acogedores durante todo el año, sin renunciar a la estética ni a la funcionalidad. “La clave está en combinar elementos prácticos y estéticos”, aseguran desde La Oca. Para mantener el confort frente al frío y la humedad, recomiendan mobiliario resistente y textiles que aporten calidez. Las alfombras, mantas y cojines no solo decoran, sino que prolongan el uso de la terraza durante los meses fríos. Además, si a todo esto le incorporamos calefactores exteriores o estufas portátiles, podremos disfrutar del espacio incluso en las jornadas más frías.
La importancia de la iluminación en los exteriores
Uno de los factores qué más influye en la sensación de calidez de las estancias exteriores es reproducir lo agradable del interior mediante iluminación ambiental, mantas, alfombras y capas de cojines. “Se trata de crear rincones que inviten a quedarse, combinando estética y confort”, comentan desde La Oca. Este factor es esencial para generar una atmósfera acogedora en invierno. “La luz cálida envuelve el espacio y aporta sensación de refugio”. Faroles, velas aromáticas, lámparas solares y guirnaldas LED colocadas a distintas alturas, en suelo, mesas y paredes, crea un efecto envolvente y permiten transformar la terraza según la hora del día y la ocasión. Una correcta combinación de luz y textiles logra que incluso las tardes más frías sean agradables para disfrutar al aire libre.
Tonos tierra, verdes oscuros y burdeos generan calidez visual.
El cuidado de los colores y los textiles es esencial
Los colores también juegan un papel importante: tonos tierra, verdes oscuros y burdeos generan calidez visual, mientras que materiales como la lana, el terciopelo o el punto grueso aportan textura y sensación de abrigo. Para el mobiliario, la combinación de teca, ratán sintético y metales con acabado mate aseguran resistencia y elegancia, además de permitir que la terraza se adapte tanto al verano como al invierno sin necesidad de grandes cambios.
En este sentido integrar los textiles de forma práctica es otro elemento clave para una terraza acogedora y cálida. Es aconsejable almacenar mantas y cojines en cestas de fibras naturales para tenerlos siempre a mano y optar por cojines desenfundadles de tejidos lavables que faciliten el mantenimiento. Las alfombras de exterior, elaboradas con materiales resistentes a la humedad también aportan calidez, además de ayudar a delimitar zonas y a organizar el espacio de manera armoniosa.
Los accesorios marcan la diferencia
Los pequeños detalles decorativos son básicos, y no necesitan grandes inversiones. Mantas de punto, cojines mullidos, velas aromáticas o faroles metálicos son elementos que, sumados a una base de mobiliario neutra, pueden cambiar por completo la percepción del espacio. “El secreto está en elegir accesorios funcionales y resistentes, que aporten calidez y personalidad al mismo tiempo”, añaden desde la La Oca.
Las plantas son otro componente imprescindible para mantener la vida y la frescura que caracterizan la terraza, incluso en invierno. Plantas de hoja perenne, brezos, pinos en maceta o flores de invierno como el ciclamen aportan color y mantienen el espíritu natural, suavizando el ambiente más gris que puede aparentar estas estaciones más frías.
“Una terraza bien decorada no debe ser solo funcional, también tiene que transmitir calidez, invitar a quedarse y conectar estética con confort mediante luz, textiles y detalles personales”, concluyen.

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