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Las pulseras y los ultrasonidos antimosquitos no son tan eficaces contra las picaduras

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido en un comunicado que las pulseras impregnadas con repelente no protegen más allá de la zona que rodea a la muñeca, mientras que los aparatos de ultrasonidos continúan sin contar con la evidencia científica que respalde su eficacia para alejar a los mosquitos. En su lugar, la OCU recomienda el uso de repelentes.

Pulseras antimosquitos

Pulseras antimosquitos vs repelentes

La OCU recomienda el uso de los repelentes cutáneos en espray, gel o barra, que actúan alterando los receptores olfativos del mosquito e impiden que localice con facilidad a la persona. No obstante, su efectividad depende tanto del principio activo usado como de su concentración. Los más potentes, los productos formulados con DEET (N,N-dietil-m-toluamida), aunque pueden provocar irritación y alergia, por lo que no deben usarse en menores de dos años; y en adultos basta una concentración del 20%, al menos en España.  

Este componente es esencial para un repelente en zonas con riesgo de picaduras. Su eficacia radica en dificultar que los mosquitos detecten y localicen a las personas, reduciendo así el riesgo de picaduras. La duración de la protección aumenta a medida que lo hace su concentración hasta llegar al 50%, por lo que las formulaciones con este porcentaje de DEET ofrecen una protección prolongada, especialmente en situaciones de mayor exposición”, explica Paula Barbero, farmacéutica y responsable de Formación Científica de Normon. 
Más allá de los productos comerciales, la prevención sigue siendo la mejor defensa.
La icaridina o picaridina es otro principio activo eficaz, y a una concentración del 20% protege también hasta seis horas. Otras sustancias útiles, aunque un poco menos eficaces son el citriodiol y el IR 3535. Los aceites esenciales (geraniol, aceite de lavandin, lavanda) apenas protegen durante media hora tras su aplicación, pero también son menos tóxicos.

En caso de que los mosquitos ya hayan entrado en la vivienda, los insecticidas domésticos pueden ser una herramienta muy útil. Disponibles en aerosol o en difusores eléctricos, no repelen a los insectos, sino que los eliminan. Aun así, OCU recomienda utilizarlos con moderación, ya que a largo plazo sus principios activos (las piretrinas) podrían resultar tóxicos. Por eso conviene ventilar las habitaciones tras su aplicación y desconectar los difusores durante el día cuando no sean necesarios.
Otra opción interesante y nada tóxica es un ventilador.
Otra opción interesante y nada tóxica es un ventilador. Al mover el aire dispersa el CO2 de la respiración y las sustancias liberadas por la piel, que son los principales focos de atracción de los mosquitos. Distintos estudios han demostrado que reduce entre un 45% y un 60% las picaduras.

Prevención  

Más allá de los productos comerciales, la prevención sigue siendo la mejor defensa. Los mosquitos necesitan agua estancada para reproducirse y, además, suelen desplazarse relativamente poco desde su lugar de cría. Por ello, es recomendable eliminar cualquier recipiente en el que pueda acumularse agua, como cubos, macetas, platos de jardineras o floreros, y renovar con frecuencia el agua destinada a las mascotas.

Además, instalar mosquiteras en ventanas, puertas o camas constituye una barrera física altamente eficaz para impedir la entrada de estos insectos en el hogar. En zonas especialmente expuestas, también es recomendable vestir prendas de manga larga y pantalón largo, preferiblemente de colores claros, y aplicar repelente en todas las áreas de piel que permanezcan descubiertas. Especialmente al amanecer y al atardecer, cuando los mosquitos están más activos.

Repelentes

La OCU recomienda, por tanto, desconfiar de las soluciones milagro y apostar por medidas cuya eficacia sí ha sido demostrada. Elegir un buen repelente y adoptar sencillas medidas preventivas sigue siendo la estrategia más efectiva para disfrutar del verano sin picaduras.

Consejos para espantar a los mosquitos en tu viaje

Por su parte, desde Normon aseguran que adoptar unos sencillos hábitos de protección antes y durante el viaje puede marcar la diferencia. Estas son algunas de las recomendaciones que pueden ayudar a reducir el riesgo de picaduras y disfrutar de las vacaciones con mayor tranquilidad.

Una de las medidas más eficaces para prevenir las picaduras, es utilizar la ropa adecuada. “Se aconseja utilizar prendas que cubran la mayor parte del cuerpo cuando se permanezca en zonas con elevada presencia de mosquitos”, aconseja Paula Barbero. Además, la ropa con colores claros suele evitar atraer al insecto.

La elección del alojamiento también desempeña un papel importante en la prevención de las picaduras. Es conveniente comprobar si dispone de aire acondicionado o de mosquiteras en puertas y ventanas, ya que ambas medidas contribuyen a limitar la entrada de insectos en el interior. Cuando estas barreras no estén disponibles, se aconseja utilizar mosquiteras durante el descanso, especialmente en zonas con riesgo de transmisión de malaria.

Incluir el repelente en la maleta: Contar con un repelente adaptado al destino y a las necesidades de cada viajero es una de las medidas más eficaces para prevenir las picaduras. 

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