Granadilla, el pueblo de Cáceres que fue expropiado, llegó a ser península y que ahora está en rehabilitación
En mi último viaje por Cáceres descubrí un pueblo con una historia llamativa: Granadilla. Las singularidades que lo rodean son múltiples. Es unas de las pocas villas medievales que preservan la muralla original. En 1965, se convirtió en península y por esa época a sus vecinos les expropiaron las tierras mediante un proceso irregular tal y como se especifica en uno de los paneles explicativos que hay a largo de la población. Actualmente no está habitado y está en un programa de rehabilitación del Estado. Se puede visitar de forma gratuita, pero dentro de un horario establecido.