El peeling químico es un procedimiento dermocosmético que consiste en provocar una descamación controlada de las capas superficiales de la piel, mediante la aplicación de uno o varios ácidos quimioexfoliantes y con el fin de activar la regeneración celular. Realizado en invierno, cuando la exposición solar es mucho menor, se reduce el riesgo de manchas y el frío ayuda a una recuperación cutánea más óptima Pilar Gaudí, experta facialista y directora de los centros Nina Merli en Granada, los recomienda en los meses de enero y febrero para iniciar 2026 con una piel renovada.
Claves de Mujer (CDM)
Revista digital