La ansiedad y la depresión no siempre se presentan como problemas independientes. La evidencia científica muestra que ambas dimensiones pueden coexistir y organizarse en diferentes perfiles sintomáticos, por lo que su abordaje debe ser integral. Tanto es así, que se estima que hasta un 90% de los pacientes con ansiedad pueden presentar también síntomas de depresión que deben ser tenidos en cuenta. Este es el llamado trastorno mixto ansioso-depresivo, que contempla la presencia conjunta de síntomas de ansiedad y depresión sin que ninguno de los dos alcance por separado el umbral diagnóstico de un episodio depresivo o de un trastorno de ansiedad. Por otro lado, se sabe que el consumo de ansiolíticos en el país ha crecido de manera sostenida desde 2019, registrando un aumento aproximado del 50%, especialmente en mujeres de 75 años o más.
Claves de Mujer (CDM)
Revista digital