Junto a las sentadillas, las zancadas (lunges, en inglés) constituyen uno de los ejercicios más potentes y efectivos para fortalecer las pantorrillas, glúteos, aductores (interior del muslo) y grupos musculares concretos como cuádriceps e isquitibiales, es decir, el llamado tren inferior. Realizar zancadas (pliométricas, traseras, búlgaras, con rotación…) en nuestra rutina diaria o semanal nos hará ganar equilibrio, estabilidad, fuerza, movilidad… y también más años a nuestra vida, como nos cuenta Gonzalo Ruiz Utrilla, biohacker experto en temas de longevidad y gran aficionado al deporte.
Claves de Mujer (CDM)
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