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jueves, 21 de mayo de 2020

6 consejos para que las mascarillas no dañen la piel de la cara

Desde el 21 de mayo el uso de mascarillas es obligatorio en España tanto en los espacios cerrados como en los espacios públicos en los que no se pueda guardar una distancia de seguridad de dos metros. Ahora que llega el buen tiempo, el sudor junto con la falta de oxigenación y el roce del material con la piel del que esté hecho la mascarilla, puede tener distintas consecuencias para epidermis, según indican los expertos. Sin embargo, hay formas de prevenir las alteraciones dérmicas que podrían provocarnos estos complementos de momento necesarios en los supuestos indicados. Esto es lo que no cuentan distintos expertos. 

Consejos para que las mascarillas no dañen la piel



Más problemas dérmicos


La doctora Mª Ángeles López Martín, directora del Centro Médico Rusiñol, asevera que desde la reapertura de su clínica después de la etapa de confinamiento y las medidas decretadas por el Gobierno para frenar la pandemia del coronavirus COVID-19, ha notado una elevada cantidad de consultas de pacientes con problemas derivados del uso de mascarillas. Entre ellos destacan los brotes acnéicos, incluso en personas que nunca había manifestado este tipo de problemas. “No solo nos encontramos con personal sanitario, si no policías, comerciantes…pacientes que trabajan durante una gran cantidad de horas con las mascarillas por estar de cara al público”.

Este mismo hecho lo ha constatado Ester Herranz, CEO de los centros de belleza en Burgos Nuevo Concepto Estética, quien asegura que ya han empezado a “ver alteraciones en la piel debido al uso inadecuado y de larga duración de las mascarillas.” 


“El principal inconveniente en la utilización de la mascarilla es que produce más sudor y roce en la piel de la cara. Esta situación repercute inmediatamente en una falta de oxigenación de la piel. Este complemento, tapando la nariz y la boca constantemente, impide que la piel respire y se oxigene, en definitiva, hace que se ensucie más”, indica Herranz. 


Consejos para que la mascarilla no altere nuestra piel


Para prevenir en la medida de lo posible los problemas del uso de mascarillas, estas son las recomendaciones de ambas profesionales: 



Mascarillas de un solo uso

En opinión de López Martín, lo ideal es utilizar mascarillas de un solo uso. Y si son reutilizables, higienizarlas por la noche con una solución hidroalcohólica sin empaparla, simplemente para que se desinfecte. 


mascarillas y cuidado de la piel


Ponerlas bien

La mascarilla se debe poner siempre de forma correcta de modo que nos sintamos cómodos, respiremos bien y no nos oprima. “Si nos sentimos incómodos hay que quitarla inmediatamente”, explica Herranz. 


Descansos cada dos horas

Si tenemos que llevarla puesta durante mucho tiempo es mejor quitársela casa dos horas, masajear la zona y descansar un poco haciendo ejercicios de respiración.
“Aunque la mascarilla permite que el aire que respiramos salga por los laterales y por la parte superior, en ningún momento, se puede decir que produzca hipoxia (deficiencia de oxígeno), pero sí ensucia mucho la piel.”


Usar fotoprotector

Tampoco se nos debe olvidar que la mascarilla no protege del sol, por lo que igualmente es necesario utilizar una crema facial con protección solar. 


Mascarillas con gafas



Higiene facial

Ester Herranz recomienda mantener la piel de la cara muy limpia, potenciando el hábito de higiene diario y también muy hidratada. Se recomienda realizar este hábito al menos 15 minutos antes de ponerse la mascarilla para dar tiempo a que los productos penetren en la piel.

Por su parte, la doctora Mª Ángeles López Martín, recuerda que es necesario lavar bien la cara por la noche y aplicar una crema según cada tipo de piel. “Es necesario utilizar un jabón de piel adecuado sin sosa (los jabones habituales contienen sosa y son muy agresivos produciendo un efecto rebote) y una crema hidratante para equilibrar la piel.” 



Si utilizas gafas..

Si usas gafas, lo ideal es que coloques la mascarilla de tal modo que cubra por completo la nariz y la boca y, después la boca. De igual modo, tal y como explica la CEO, puedes doblar hacia dentro la parte superior de la mascarilla, un cuarto de la misma, para que quede más ajustada a tu cara y no se escape el calor de la respiración. “Estas dos soluciones son vitales y fáciles de llevar a cabo con las mascarillas más flexibles.”


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