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Un desafío nutricional consigue que un grupo de mujeres aprenda a comer más sano y ahorrar en la compra

Comer sano es una de las formas más efectivas de invertir en nuestra salud. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando tenemos un presupuesto ajustado y la cesta de la compra es tan fluctuante que no para de subir de una semana para otra? Y ¿qué hacer ante los continuos mensajes publicitarios donde parece que todo lo que es “sin” o “light” o “rico en…”es lo mejor y más saludable?

El Espacio Mujer Madrid de Vallecas (EMMA), perteneciente a la Fundación José María de Llanos, acogió recientemente un taller para enseñar a una treintena de mujeres usuarias de este centro a mejorar sus hábitos nutricionales. Algunas de ellas nos han contado lo que ha supuesto esta experiencia y han coincidido en que les ha proporcionado nuevos conocimientos nutricionales que pueden incorporar en su día a día. Algo con lo que también coinciden los voluntarios que han colaborado, una experiencia que les ha aportado mucho más que aprender a cocinar sano. Por todo ello, el bienestar no solo físico sino también emocional, han sido las notas predominantes de esta experiencia. 

Desafío nutricional

Comer sano desde la experiencia 

Esta iniciativa forma parte de Desafío Health: un programa de voluntariado de la farmacéutica Lilly y United Way España. Se trata de un programa de carácter itinerante, mediante la cual ambas compañías colaboran con una entidad social diferente, lo que ha permitido desarrollarlo, a lo largo de sus seis ediciones, en distintos barrios y puntos de la ciudad de Madrid. En esta ocasión (la sexta edición), se llevó cabo con el Espacio Mujer Madrid, de la Fundación José María Llanos, centrado en la atención integral a mujeres de la ciudad, especialmente en el entorno de Puente de Vallecas.

Desafío Health “busca promover hábitos saludables a través de la nutrición y consiste en cinco sesiones todas moderadas por una nutricionista y personas voluntarias con mujeres beneficiarias en este caso del Espacio Mujer Madrid. Para ello participan en dinámicas conjuntas sobre distintos aspectos de la nutrición, mitos y leyendas, etiquetados y menús saludables, entre otros. El programa acaba con una sesión de cocina donde cada uno pone en práctica los conocimientos y hacen unos menús saludables y los comparten”, explica Nerea Segui, técnica de Proyectos de United Way España.

Se puede comer sano sin rigidez.
Lo que busca, en definitiva, es proporcionar “educación nutricional desde una perspectiva amable y teniendo en cuenta los condicionantes sociales y emocionales de la salud. Es decir, que se entienda la importancia de comer saludable, pero sin rigidez”, matiza a Claves de Mujer, Elena del Estal Pérez, dietista-nutricionista, licenciada en Farmacia y vinculada al proyecto.

Comer sano Lilly

Esto es algo que las propias beneficiarias han captado a la perfección, tal y como nos cuenta Adela Liliana, que de su aprendizaje destaca lo importante que es “leer las etiquetas, algo que la mayoría de los consumidores no tenemos presente. Al detenerte en ellas, vas descubriendo una gran cantidad de información y la verdad es que te quedas sorprendida.Yo me quedo con una idea: comer sano es delicioso y se disfruta también incluso aún más".  

Marisa, otra de las usuarias de EMMA y beneficiaria del programa, asegura que este le ha facilitado tener una visión más amplia de los alimentos y también le ha mostrado "lo importante que es fijarse en las etiquetas”.

La dietista-nutricionista explica que una de las sesiones fue específicamente sobre este tema con el objeto de aportar varios aprendizajes: “Desatender el marketing de los envases, prestar atención a los ingredientes que llevan los productos y recurrir, sobre todo, a productos sin envases (que son los frescos), o que solo llevan un ingrediente. Si acudimos a mercados es más fácil que haya menos envases con informaciones engañosas. Estuvimos analizando el tipo de mensajes que nos transmiten”.

Si acudimos a mercados es más fácil que haya menos envases con informaciones engañosas.  
Marisa afirma que ya ha aprendido lo que no tiene que comer y que lo va a aplicar tanto para ella misma como para su marido. Mientras que a Adela Liliana le ha quedado claro que hay que priorizar la ingesta de verduras y bajar o evitar el consumo de sal y azúcar. Aunque este punto lo matiza la nutricionista: “Sobre todo, reducir el consumo de productos ultra procesados, no tanto reducir la sal con la cocina o el azúcar del café. Si se consumen menos embutidos, patatas fritas de bolsa, y menos galletas y bollería, ya se está reduciendo la sal y el azúcar”.

En cuanto al ahorro, Marisa ha interiorizado que primero se debe elaborar una lista de la compra e ir con ella al supermercado “para no pecar”.

Hay que limitar el consumo de platos ya precocinados.  
Elena del Estal Pérez agrega además otra serie consejos para no gastar tanto: “Comprar de temporada porque es más económico. Comprar de cercanía, porque si compras un mango que viene de lejos es más caro que las manzanas que recolectan más cerca, comprar verduras congeladas, comprar alimentos sencillos, es decir, paquetes de arroz, paquetes de legumbres… En definitiva, limitar el consumo de platos ya precocinados. También elegir las marcas blancas de los supermercados, por ejemplo, los yogures”.

Desafío Health Lilly

Voluntariado corporativo

En paralelo, los voluntarios de la farmacéutica Lilly que han participado en esta iniciativa han aportado ese toque emocional que también influye en la salud y el bienestar. Desde su puesta en marcha, Desafío Health en 2020, el programa ha beneficiado a más de 300 personas, entre menores y adultos, en diferentes ediciones desarrolladas en la Comunidad de Madrid. Este impacto ha sido posible gracias a la participación de más de 90 voluntarios de Lilly, que han dedicado más de 600 horas a la iniciativa. Solo en 2025, 20 mujeres participaron en el programa, con más de 100 horas de voluntariado en una única edición.

“Desafío Health pone de manifiesto el valor del voluntariado corporativo como un instrumento clave para generar impacto social real, fruto de la colaboración entre empresas y entidades sociales. No se trata solo de ofrecer formación, sino de acompañar a las personas, crear vínculos de confianza y facilitar cambios sostenibles que mejoren la salud y refuercen la equidad”, ha destacado Marina Fuentes, CEO de la Fundación United Way España.

Desafío Health 
Quienes mejor pueden dar testimonio de esta colaboración altruista son los propios voluntarios. Este es el caso de David Ortega, uno de los trabajadores de la farmacéutica que ha participado en esta edición, al que le llamó la atención el hecho de que la actividad se desarrollara en su barrio, Vallecas, y que fuera un taller de cocina saludable, ya que a él le gusta mucho cocinar. Pero no solo eso, “también me atrae relacionarme con la gente, algo que me llena bastante. Me gusta ayudar y me siento satisfecho pues he colaborado en algo concreto”.

Me gusta ayudar y me siento satisfecho pues he colaborado en algo concreto.

Por su parte, Marta Crespo, otra de las empleadas de Lilly, asevera que este programa desde el principio le pareció muy interesante: “Yo ya había participado en otros, pero este se enfoca más en las relaciones personales. Te permite salir de tu entorno de trabajo y aprender hábitos alimenticios de salud que benefician a todos. Es un poco como compartir y mantener otro tipo de relaciones, interactuar con un grupo de mujeres, que además han sido muy cariñosas, con las que intercambiar conocimiento y al mismo tiempo adquirirlo. Al final, damos muchas cosas por hecho y este proyecto aporta una visión más saludable de lo que es la compra, de la nutrición, y nos ayuda a educarnos a nosotros mismos”.

Comer sano desafío health

Igualmente, anima a las personas a participar a cualquier proyecto porque "es muy beneficioso tanto para uno mismo como para los beneficiarios. Aportas muy poco pero sabes que quien lo recibe lo hace con gratitud".

Para la usuaria del EMMA de Vallecas, Marisa, el grupo estuvo muy cohesionado y “los trabajadores de Lilly muy abiertos y receptivos. Ha sido como una gran familia”.

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