viernes, 26 de julio de 2013

Balón ingerible para perder peso, alternativa novedosa




Hoy día sabemos que en el camino contra la obesidad existen distintas alternativas y algunas de ellas ofrecen soluciones que no sólo consisten en someterse a una dieta. Hace unos días me ha llegado información sobre una técnica que se presenta como una opción más para aquellas personas que quieren perder peso y que, como decía, abarca algo más que el hecho de hacer un régimen alimentario específico, aunque este método también se complementa con una alimentación sana. Se trata del balón ingerible.
Según cuentan los doctores Jorge C. Espinós y Jesús Turró, especialistas en endoscopia digestiva y expertos en el tratamiento de la obesidad mediante técnicas endoscópicas, el concepto de este dipositivo es similar al del balón intragástrico, es decir, “el balón es una esfera de silicona que una vez colocada en el estómago se rellena con una mezcla gaseosa hasta adquirir un volumen de 250 cc ocupando parcialmente el estómago. De este modo, se genera una sensación mayor de saciedad cuando se va a comer. Adicionalmente, entre horas y en ayunas resulta mucho más sencillo controlar el impulso de “picar” al sentir el estómago lleno”.
El tratamiento está pensado para personas con obesidad moderada, es decir, con un Índice de Masa Corporal (IMC) a partir de 27 (sobrepeso) o pacientes que quieran perder de entre 6 a 15 kilos, mientras que el tratamiento con balón intragástrico habitual está más indicado para pacientes con un IMC de entre 30-40 (obesidad y obesidad grave).
El balón ingerible es también novedoso en cuanto al modo de colocación, ya que no precisa endoscopia. Básicamente se ingiere por medio de una cápsula-catéter que el equipo médico se encarga de suministrar. Una vez dentro del organismo se procede al inflado del balón con nitrógeno puro con el fin de llenarlo hasta un volumen de 250 cc para que ocupe una parte del estómago.




Avances y riesgos

Otro elemento destacable de este sistema es el hecho de que se puede colocar más de un balón ingerible. Todo dependerá de las características de la persona a tratar.
Como en todas las técnicas hay riesgos, aunque los doctores indican que son mínimos. En algunos casos se pueden producir reacciones adversas al material y durante los primeros días es posible que se sientan náuseas, calambres o vómitos hasta conseguir la adaptación al dispositivo.
En cuanto a los resultados, “los estudios previos realizados a la certificación CE concluyen que a los 3 meses de tratamiento las pérdidas del exceso de peso son superiores al 40%”, aseveran los expertos. No obstante, insisten en que es necesario llevar un control del balón ingerible a través de un equipo médico multidisciplinar que basándose en un programa dietético enseñará al paciente a comer de un modo distinto. “Esta nueva técnica está pensada para ayudar y facilitar al paciente el cambio de hábitos alimenticios necesario para perder peso”, concluyen los doctores.








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