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viernes, 17 de abril de 2020

¿La carencia de vitamina D afecta al sistema inmune? ¿Qué hacer para obtenerla encerrados en casa?


El hecho de no poder salir de casa a consecuencia del confinamiento decretado para frenar la expansión del coronavirus COVID-19, puede estar influyendo en los niveles de vitamina D. Esto es lo que han indicado algunos expertos. Por ejemplo desde la Sociedad Española de Médicos de Familia y Generales (SEMG), han asegurado que como la exposición solar es más dificultosa en estas condiciones, es decir, encerrados en casa, lo más probable es que las cantidades de esta vitamina en nuestro cuerpo sean más inferiores de los normal. Este micronutrientes es esencial para la mineralización ósea, pero también para nuestro sistema inmune. 




 ¿Por qué es necesaria la vitamina D?


Según explican desde la SEMG, la vitamina D posee unos receptores específicos en algunas células de nuestro organismo necesarios para ejercer sus funciones, entre ellas linfocitos y macrófagos, células encargadas de la inmunidad celular de nuestro cuerpo. “Unos bajos niveles de esta influirían en el sistema inmune, debilitándolo y, por tanto, dificultando nuestra defensa frente a los agentes externos como este nuevo virus, el coronavirus”, según explica el doctor José Manuel Cucalón, miembro del Grupo de Trabajo de Endocrinología, Metabolismo y Nutrición de la SEMG.

Por otra parte cabe destacar, que la vitamina D interviene en la regulación de los niveles de calcio en sangre, estimula la absorción de calcio a nivel intestinal y favorece la reabsorción de calcio a nivel renal, explican desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Su ingesta adecuada ayuda a demás a prevenir la osteoporosis, entre otras patologías.


¿Cómo adquirila durante el confinamiento?


Antonia García Martín, coordinadora del Grupo de Metabolismo Mineral de la SEEN, explica que la principal fuente de este sustancia en los humanos es “la síntesis cutánea de colecalciferol en presencia de radiación ultravioleta B (UVB) (290 a 315 nm). Los niños y los adultos solo necesitan una exposición mínima de piel no protegida a la luz solar, como exponer la cara y los brazos o brazos y piernas tres veces por semana durante unos veinte minutos”.

Los especialistas de la SEMG aconsejan que en el momento actual donde es necesario permanecer en casa para evitar la propagación del coronavirus, lo ideal es tomar el sol diariamente desde terrazas, balcones o ventanas. El tiempo: de diez a quince minutos en brazos, piernas y cara. “Se debe tomar mejor en las horas centrales del día con el sol alto y procurando no quemar la piel.” 


Tomar sol durante confinamiento covid19


El aporte dietético contribuye en menor medida a conseguir las concentraciones óptimas de vitamina D, apuntan en la SEEN, ya que el número de alimentos que contienen de manera natural una cantidad importante de la misma es limitado. No obstante, los médicos de familia aconsejan que debido a las condiciones excepcionales en las que nos encontramos sí sería recomendable incluir en la dieta todos los días los productos alimenticios vegetales y animales que tienen más vitamina D, como por ejemplo, “los pescados azules como salmón, boquerones, arenques o sardinas, hongos y setas como los champiñones, marisco, hígado de animales, huevos (yema), aguacate, cereales, y alimentos enriquecidos con esta vitamina, como los lácteos que, aunque en España tienen poca cantidad de vitamina D, serían otra fuente.”

La posibilidad de tomar algún tipo de suplemente alimenticio quedaría relegada a los grupos de riesgo y bajo la evaluación previa de un médico. 


¿Solo hay que tomar vitamina D para reforzar el sistema inmune?



 Por su parte, Inmaculada Canterla, farmacéutica especialista en Dermocosmética, Nutrición y Medicina Antiaging, explica que para mantener un sistema inmune fuerte realmente es necesario tener en cuenta todos los factores que están relacionados con su actividad:

  • Comer de forma equilibrad.
  • Dormir bien.
  • Hacer ejercicio físico.
  • Manejar el estrés.

“Todo ello es básico para tener unas defensas fuertes que puedan protegernos contra cualquier agente infeccioso como puede ser el coronavirus. El sistema inmunitario desempeña un papel fundamental en la defensa del cuerpo frente a agentes patógenos. Es importante reforzarlo a través de una adecuada nutrición así como mediante hábitos de vida saludables” explica Inmaculada Canterla.

A su vez matiza que en la actualidad hay 11 micronutrientes reconocidos por la Unión Europea y relacionados con un funcionamiento normal del sistema inmunitario: cobre, ácido fólico o vitamina B9, hierro, selenio, vitamina A, vitamina B12, vitamina B6, vitamina C, vitamina D y zinc.

“Por tanto, no tiene mucho sentido preocuparse por nutrientes aislados dejando a otros de lado. Resulta mucho más práctico centrarse en un adecuado patrón de alimentación. En cualquier caso, en este punto es importante recordar que la deficiencia o la insuficiencia de la vitamina D es generalizada en la población española. Y que esta tiene efectos inmunomoduladores y puede mejorar la respuesta del sistema inmunitario frente a virus y bacterias.” 



Alimentos con vitanmina d


La importancia del estrés


La Catedrática de Fisiología de la Universidad Complutense de Madrid, Mónica De la Fuente, coincide en que lo ideal es llevar una dieta variada y sin excesos, con los componentes típicos de la dieta mediterránea a la que podemos tener como paradigma de una alimentación saludable. Debemos cuidarnos por fuera, pero también por dentro, sobre todo la mente, ya que “lo que no se usa se atrofia”, y por ello no hay que olvidarse del cerebro.

La experta destaca también lo importante que es, aunque generalmente no seamos conscientes de ello, la capacidad de controlar nuestra respuesta a las situaciones de estrés, nuestras emociones:

“Este aspecto hoy científicamente comprobado, se enmarca en la ciencia denominada “psiconeuroinmunología”, que estudia como el sistema inmunitario y el sistema nervioso trabajan constantemente comunicados de forma bidireccional. Esto explica que personas a las que invade el miedo o la tristeza, que tienen ansiedad o depresión, que se encuentren lo que se denomina comúnmente “estresadas”, presenten una inmunidad tan deteriorada que sea culpable del mayor riesgo de padecer una enfermedad y de morir. Por el contrario, las emociones positivas, el saber relajarse, y adaptarse a las circunstancias, son herramientas importantes para mejorar nuestra respuesta inmunitaria.”



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