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¿Qué y cómo debemos comer cuando tenemos estrés?

 Al tener estrés muchas personas tienden a alterar sus hábitos. En ocasiones, estos se vuelven poco saludables, ya que generalmente comprenden dormir menos, fumar, disminuir la actividad física, e incluso se tiende a comer peor que en condiciones normales, explica Montse Arboix, enfermera experta en promoción de la salud. Generalmente, o se pierde el apetito o por el contrario se picotea y se come sin ton ni son a pesar de no tener hambre. 

Esto lleva a alimentarnos desconectados del proceso de alimentación y, por tanto, de las sensaciones corporales, según matiza Pilar Morales, experta en coaching y fundadora de Adaptic Institute. Alimentarse de esta manera es nocivo para la salud, y por ello es fundamental "ralentizar el ritmo y comer de forma más consciente".

 

Qué debemos comer cuando tenemos estrés


Aprender a comer para reducir el estrés

Aprender a comer es el primer paso para evitar que el estrés altere nuestra alimentación. Después, podemos tener en cuenta qué alimentos debemos ingerir cuando padecemos estrés, pues algunos de ellos proporcionan más energía que otros y esta siempre es bienvenida si estamos inmersos en esta situación. “Mediante los alimentos que ingerimos estamos proporcionando a nuestro organismo la energía que necesita para ser productivo y mantenerse fuerte”, comenta Javier Carril, coach ejecutivo, en su libro Desestrésate (Alienta Editorial). Además, añade que durante este proceso también aportamos los nutrientes que necesita nuestra mente para funcionar al cien por cien.

“Una alimentación alta en grasas y azúcares, así como en café y alcohol, lo único que hacen es embotar la mente”, especifica Carril. El autor indica que si el 80% del cuerpo es agua, lo normal es consumir mayoritariamente ricos en agua, un líquido fundamental para el buen funcionamiento del organismo que ayuda a limpiarlo de algunas de sus impurezas. Así pues, el coach recomienda comer, sobre todo, frutas, verduras frescas y legumbres.

Por otro lado, es importante matizar que aparte de comer sano, es fundamental ser consciente de cómo lo estás haciendo. “Si te alimentas de verdura y fruta pero lo estás haciendo a toda velocidad, con estrés, también estás mal encaminado”. Así, el experto propone no distraerse con otros elementos (por ejemplo la televisión), y centrarse en el privilegio de disfrutar de la comida, ya que a día de hoy está instrumentalizada “como una forma de calmar nuestra ansiedad o nuestras necesidades insatisfechas.”

 

Nutrientes contra el estrés

 

¿Cómo alimentarte si estás estresado?

La clave es tratar siempre de mantener una alimentación equilibrada. Ahora bien, si consideras que el estrés está perjudicando tu estado anímico, puedes centrarte en determinados alimentos y nutrientes e integrarlos de una forma coherente y natural a tu rutina alimentario.

A continuación, la nutricionista de Pronakal, Graciela Moreira, nos da unas pautas sobre alimentación y estrés.

Alimentos con vitaminas del grupo B

Pescados, mariscos, lácteos, huevos, brócoli, acelgas, espinacas, cereales y leguminosas. Todos ellos contienen vitaminas del complejo B. Moreira especifica que la vitamina B6, por ejemplo, favorece la producción de serotonina (un importante neurotransmisor) y la formación de hemoglobina (proteína que transporta oxígeno) en sangre; mientras que la B12 mejora el estado de las células nerviosas y los glóbulos rojos, lo que ayuda a equilibrar el sistema nervioso. De este modo, podremos influir en el estado irritable y alterado que suele producirse en situaciones de estrés. 

Potasio

Está en la patata y el plátano principalmente. Ayuda al funcionamiento neuromuscular.

Magnesio

Presente en frutos secos, granos enteros, frutas y verduras, principalmente. Es bueno para equilibrar el sistema nervioso central y relajar el organismo.

Proteínas

Carnes y leche, ya que son ricas en triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina también, que ayuda al cerebro mantenerse más relajado y concentrado, además de aumentar la sensación de bienestar.

Infusiones

Las más relajantes son tilo, melisa y albahaca.

Suprimir estimulantes

Cafeína, alcohol, sal, mucha azúcar..., deben moderarse en el caso de tener estrés.

Por último, añadir que en casos de estrés prolongado en el tiempo, es aconsejable acudir a un profesional de la salud especializado, para que nos aconseje qué medidas adoptar y si es necesario recibir un tratamiento.

 

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