Está claro que las aficiones, sean del cariz que sean, son beneficiosas para la salud, tal y como aseveran numeroso expertos. Dentro de estas, el bricolaje y la jardinería ofrecen beneficios similares al hecho de por ejemplo tener un hobby. La psicóloga Elisabeth Rusiñol de Interpersonal y el portal especializado ManoMano.es, lo aseveran claramente: “Realizar una acción que nos gusta, no solo nos relaja, sino que también nos permite disfrutar de un tiempo en el que permanecemos atentos a algo que nosotros mismos hemos escogido. El hacer esa elección ya nos “empoderiza” y nos hace sentir satisfechos. Pero si además, la actividad de ocio que escogemos, requiere utilizar nuestras manos, como en el caso del bricolaje, podemos afirmar que se trata de una actividad de ocio terapéutico ya que, al tener que emplear todos nuestros sentidos, nos sentimos más conectados con lo que estamos haciendo y nos llegamos a implicar emocional y personalmente”.